Hasta el próximo 20 de noviembre se desarrollan en el Café Bar Garum de Santiago unas jornadas de degustación orientadas a resucitar en los paladares de los gallegos el gusto por una gallinácea autóctona.

Se trata del gallo de San Xiao de Mos (Lugo), una especie única que se identificó en Galicia a principios del siglo XX y que destaca por su volumen y peso. Durante décadas los criadores expandieron esta raza, pero en los años 70, con la llegada de la industrialización, se generalizaron los cruces para obtener mayores rendimientos, y el gallo de Mos casi se extingue.

Medio siglo más tarde, Galicia vuelve a apostar por la cría y comercialización de este ave.