La sexta planta del Materno, a tope por obras de reforma
La mayoría de los partos y de la atención hospitalaria a niños de la capital se hace en el Materno. Ignacio Miguel
El paciente acaba siendo el perjudicado». El secretario de acción sindical de CC OO en el complejo hospitalario Carlos Haya, Antonio Benítez, denunció ayer la masificación existente en la sexta planta del Hospital Materno Infantil. En este área, destinada al tratamiento de pacientes infecciosos, permanecían ingresados ayer 27 niños donde sólo debería haber 17 camas, según el sindicato.

No es sólo cuestión de que enfermos y familiares tengan que apretujarse, sino de la calidad de la atención sanitaria que se presta. El personal se queja del estrés que sufren por el aumento de la carga de trabajo (hay un 58% más de pacientes) y su repercusión en cómo se cuida a los pacientes. Las prisas son caldo de cultivo idóneo para cometer errores, afirma Benítez.

Esta situación se ha dado en repetidas ocasiones durante varios meses, según consta en la queja que 18 profesionales sanitarios han presentado ante la Dirección del Materno. CC OO reivindica que se habiliten espacios suficientes para los enfermos y que se refuerce el personal.

«Si esto persiste y no se puede arreglar, habrá que empezar a hablar de crisis en las camas de los hospitales de Málaga», subrayó Benítez.

La causa

Obras: La remodelación que se ejecuta en la quinta planta del Materno Infantil ha obligado a trasladar a algunos pacientes al nivel superior. CC OO asegura que los trabajos ya han terminado.

Así es la atención

13 pacientes por enfermera: Es el número de niños que tienen que cuidar estas profesionales, a las que se suman dos auxiliares en cada uno de los tres turnos diarios. El Materno recalca que  se cumplen los criterios de habitación individual del SAS.

Sin refuerzos: CC OO insiste en que no se han producido. El hospital afirma que sí se han hecho, «previa valoración de la ocupación de la planta en cada momento».

Aislamiento: Ha estado garantizado en todo momento, según el Materno. Los trabajadores dicen que la masificación pone en peligro el aislamiento y podría facilitar los  contagios entre los pacientes e incluso sus familiares.