Tras descender al mínimo en lo que va de año, la moneda única se había recuperado levemente hacia las 17.00 horas GMT para situarse en los 1,1670 dólares. Pero los operadores ya habían manifestado las fuertes presiones a las que está sometida la divisa única por el diferencial de los tipos de interés entre la zona euro (2,0%) y EEUU (4,0%), lo que hace más atractivas las inversiones en dólares.