El mercado laboral cordobés está lleno de empleados contentos y desempleados exigentes. Los que tienen trabajo están conformes con el horario, con la tarea que desempeñan y con el tipo de contrato que tienen. Lo único que cambiarían un poco sería el sueldo. Esta es una de las conclusiones del III Estudio de la Población Activa de Córdoba elaborado por el Ayuntamiento.

El informe municipal asegura que las posibilidades de encontrar empleo en Córdoba han mejorado considerablemente en los últimos años. Por eso, los cordobeses en paro de la capital son cada vez más exigentes a la hora de buscar un puesto de trabajo. De este modo, la mitad de los desocupados se niega a dejar la ciudad para irse a trabajar fuera y un tercio de ellos no aceptaría un trabajo con ingresos inferiores a su último empleo.

También es destacable que los salarios más altos se localicen en las zonas de Poniente, Centro y Norte de la ciudad, mientras que los más bajos están en el Sur. Así, los cordobeses de la Fuensanta, Noroeste y Levante son los que tienen nivel formativo más bajo frente a Poniente y el Centro, donde viven más universitarios.

Otro aspecto es la incorporación al mercado laboral de los jóvenes, que acceden a su primer empleo en puestos poco cualificados y del sector servicios, algo normal teniendo en cuenta que este último da trabajo a 8 de cada 10 cordobeses.

El mercado laboral está evolucionando pues positivamente, en parte porque se han creado muchos empleos en el sector privado en los últimos 3 años, aunque siguen a la cola mujeres y jóvenes.

Menos parados de larga duración

Este estudio, que se ha realizado a través de encuestas, arroja cifras para ser optimistas incluso entre los parados cordobeses. Los datos son esperanzadores pues también revelan que los desempleados cada vez tardan menos tiempo en encontrar trabajo, por lo que ha disminuido el número de parados de larga duración en Córdoba capital. Y en cuanto a los métodos de búsqueda, sigue imperando el uso de las oficinas de empleo públicas, además de otros mecanismos de consulta como Internet, anuncios de prensa, o la información facilitada a través de familiares y amigos.