Más ruido que nueces
. M.G. Brea
Vigo vivió el sábado sus quince minutos de gloria: fastos, cuota de pantalla en televisión, la Familia Real y cientos de miles de personas (un millón, según Ayuntamiento) apostadas para ver partir a los barcos participantes. Pero la repercusión real, todavía por evaluar, en principio, parece mínima.