Una corrida sin torero
. Efe

En Japón son una tradición centenaria, pero con una pequeña peculiaridad: no hay torero, sólo dos toros que se enfrentan en singular combate.

El país asiático muestra así una gran afición al mundo de los toros, pero con una particularidad. Esta vez la lucha es de igual a igual entre los dos animales.

En la imagen, dos astados de unos 1.000 kilos de peso cada uno.