Usted saca a pasear al perro. El parque está lleno de animales con sus amos y nada hace sospechar que el hombre de al lado,  con otro perro, es un inspector, y el perro, un espía.

Es el arma del Ayuntamiento de Granada contra quienes no recogen las cacas de sus perros. Una medida peculiar para mantener limpias las calles y controlar a quienes no recogen los excrementos de sus mascotas.

El concejal de Medio Ambiente, Juan Mérida cree que el plan es perfecto.