En comunicados colgados en páginas web en Internet, una amplia gama de organizaciones no gubernamentales (ONGs) afirmaron que el presidente de Túnez, Zine al-Abidine Ben Ali, dirige régimen represivo y por eso no debería albergar el evento.

El gobierno tunecino, afirma IFEX, un grupo de supervisión internacional que vincula a las principales ONGs de países ricos y pobres, 'está poniendo en peligro las oportunidades de éxito de esta cumbre con una política deliberada de violaciones de derechos humanos masivas'.

Y la Federación Internacional de Ligas de Derechos humanos, con sede en París, y la Organización Mundial Contra la Tortura dijeron que la policía tunecina dio una paliza la semana pasada a participantes de una marcha para apoyar a un abogado encarcelado por sus escritos en Internet.

El Gobierno en Túnez rechaza fuertemente cualquier sugerencia de que viole derechos humanos o controle la información en los medios de comunicación tradicionales o electrónicos.

'El acceso universal y sin trabas a Internet son un hecho de Túnez (...) Las libertad de asociación y reunión están garantizadas por la Constitución y las leyes tunecinas', según un comunicado oficial enviado a Reuters en Ginebra.

'La prensa tunecina es libre y plural'.

La cumbre es la segunda reunión del WSIS, dirigidas a promocionar el uso de lo último en tecnología de información y comunicación en el creciente desarrollo en los países más pobres. El primero fue en Ginebra en 2003.

/Por Robert Evans/