La princesa japonesa dice adiós a sus padres antes de la boda
Reuters Reuters

Ataviada de un kimono tradicional de 12 capas, la princesa Sayako visitó tres santuarios en el Palacio Imperial que están dedicados a los dioses y emperadores japoneses legendarios del pasado.

La televisión NHK la mostró caminando lentamente a lo largo de un balcón de madera y llevando un fluido kimono multicapas con mantos que presentaban una paleta de colores desde el púrpura y el rojo hasta el amarillo y el verde.

Sayako, de 36 años, se encontró después con el emperador y la emperatriz para despedirse de ellos antes de la boda del martes con Yoshiki Kuroda, un planificador urbano de Tokio de 40 años, dijo un oficial de la Agencia de la Familia Imperial.

Es probable que el ritual de despedida haya sido emotivo para una madre y una hija que se sabe que están muy unidas.

La emperatriz Michiko dijo el pasado mes que perdería el apoyo de la princesa Sayako cuando dejase la casa imperial.

La princesa Sayako, conocida informalmente como Nori, dejará la familia imperial tras su matrimonio, y los hijos de la pareja no podrán ser elegidos para acceder al trono. Sayako es la última de los tres hijos del emperador en casarse.