Mallorca
La isla de Mallorca. ARCHIVO

Mallorca desperta es la iniciativa de un grupo de vecinos de Palma de Mallorca que se han unido para imaginar una isla diferente: una Mallorca que no se encienda sólo para el turista, que no importe el 80% de los alimentos que consume, que utilice menos el vehículo privado y, en definitiva, que reduzca su dependencia del exterior y del petróleo.

Alberto Fraile es miembro de Mallorca desperta.  Cuenta que el grupo se gestó hace dos años "en tiempos de bonanza, excesos y corrupción galopante, tras constatar la absoluta dependencia del petróleo de la isla". Buscando alternativas por el mundo llegaron hasta Totnes, Reino Unido, donde un profesor de permacultura,Rob Hopkins, arrancaba el movimiento de las 'transition towns' (ciudades en transición) hacia una menor dependencia del petróleo.

300 ciudades en transición en el mundo

Hopkins explica a 20minutos.es que fue la propia industria petrolífera con sus alertas sobre la llegada del  'pico del petróleo', el momento en el cual extraer el crudo -dado su agotamiento- requiere mayor energía que el beneficio que reporta y que supone el fin del petróleo barato, lo que inspiró su movimiento. Hopkins apostó por por reunir a sus vecinos, constituir diferentes comités por áreas de actividad (salud, energía, transporte, comida) y promover iniciativas como el ahorro energético, los huertos urbanos, la plantación de árboles frutales -en lugar de ornamentales-, la apuesta por la economía local y la arquitectura bioclimática.

Teo, en Galicia, es el primer municipio en reconocer el fenómeno del 'pico del petróleo' Su ejemplo hoy ha cundido. Tres años después, Totnes es un espejo en el que se miran más de 300 localidades de mundo asociadas a la red de 'ciudades en transición', prioritariamente en Reino Unido, EE UU, Canadá y Australia. Otras miles de localidades en todo el mundo empiezan a abrazar este movimiento, una decena españolas: entre ellas Mallorca, La Palma o el concello gallego de Teo, cuyo alcalde, Martiño Nogueira (del BNG), ha sido el primer edil español en aprobar una declaración insitucional reconociendo la necesidad de reducir la dependencia del petróleo de su municipio.

Lo importante es el proceso

En Mallorca todavía se hallan en la primera fase del proyecto, explica Fraile, quien dirige la revista Namaste, "estamos creando el grupo y extendiendo la idea por la isla". De momento ya hay otro municipio, Mancor, interesado en la iniciativa. "Nuestra idea es crear una red de municipios con ciudadanos conscientes de su capacidad de cambio, con ganas de poner en marcha iniciativas locales. Y lo más importante es que se trata de un movimiento que no fuerza las cosas sino que intenta despertar el espíritu de comunidad para organizarse mejor".

Es un movimiento que no fuerza las cosas sino que intenta despertar el espíritu de comunidad para organizarnos mejor En Totnes, Reino Unido, han conseguido "cambiar la cultura de la ciudad y han emergido cientos de proyectos", según explica Rob Hopkins. Tras fomentar la compra de productos locales, educar en las escuelas sobre un consumo más responsable con el medio ambiente y realizar planes de ahorro energéticos, ahora están a punto de dar el gran paso de comprar unos terrenos para edificar viviendas bioclimáticas y acoger en sus locales a empresas responsables, así como dar de alta una planta de producción de energías limpias cuya propiedad sea, en régimen de cooperativa, de los vecinos.

La clave del éxito para Hopkins es que el movimiento despierte la iniciativa cívica: "Está diseñado para ser viral y autoorganizativo. Es una invitación a la gente a involucrarse por crear un entorno bueno del que poder disfrutar". A los proyectos españoles Hopkins les desea "suerte" y a los ciudadanos implicados "que lo pasen bien. Lo importante de la transición hacia un municipio menos dependiente del petróleo es que tienen por delante una oportunidad histórica de crear algo maravilloso".