Los dos acusados de alterar el orden público en el Aeropuerto de Lanzarote durante el desalojo del recinto aeroportuario en la madrugada del 16 al 17 de noviembre de 2009 —la segunda noche de la activista saharaui Aminetu Haidar en la isla—, Tomás López y Juan Antonio De La Hoz, se podrían enfrentar a una multa que va desde los 300 a los 30.000 euros si no prosperan las alegaciones presentadas al expediente abierto por las autoridades.

"Esa denuncia que se hace desde la Guardia Civil y desde la Delegación del Gobierno en Canarias es una denuncia que tiene poca credibilidad, ya que de los dos denunciados, Tomás no estaba allí esa noche. No estaba en la isla la noche por la que se le imputa", manifestó De La Hoz en declaraciones a Europa Press.

En este sentido, explicó que López tiene facturas de hoteles y pasajes de avión que acreditan que se encontraba en Gran Canaria, y no en Lanzarote, durante la madrugada del 17 de noviembre. "Partiendo de esa falta de credibilidad en la denuncia —añadió—, imagina si es cierto o no que increpamos a la Guardia Civil o exaltamos el ánimo público".

También señaló que las Autoridades les acusan de exaltar el ánimo público e increpar a los guardias civiles durante el desalojo de recinto aeroportuario, mientras apuntó que la sanción a la que se enfrentan podría ir desde los 300 a los 30.000 euros.

López "no estaba en la isla"

Por su parte, tanto De La Hoz como López han presentado sus alegaciones. Aquí, Tomás López aportó documentación que acredita "que no estaba en la isla" en el momento de los hechos y Juan Antonio De La Hoz adjuntó un video de los sucedido, "donde se ve que la actitud es pacífica y que más bien la actitud agresiva es la de los guardias civiles".

"Además, adjuntamos casi 80 firmas de apoyo y de testigos. En cuanto a testigos, podrían haber hasta 80, todos los que estaba allí esa noche", dijo, haciendo especial hincapié en que ambos niegan los hechos que se les imputan.

Cuestionado sobre el por qué la denuncia ha ido sólo en contra de ellos, opinó que puede ser porque De La Hoz habló, "de forma correcta", con los guardias civiles, "diciéndoles que nosotros acompañábamos a Aminetu Haidar y que saldríamos cuando ella lo hiciera". "Ellos —prosiguió— dijeron que teníamos que salir nosotros primero. No nos resistimos y salimos primero. Yo creo que había más guardias civiles que personas allí".

Consulta aquí más noticias de Las Palmas.