El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, comparece en estos momentos en el Congreso para informar sobre las estadísticas de criminalidad referidas a 2009, año en el que hasta junio -según el Gobierno- eran de 47 delitos por cada mil habitantes, una tasa muy inferior a la media europea de 70,4.

Se trata de la tasa de criminalidad más baja de la década, ligeramente más baja que la del 2000 (una décima más baja) y casi dos puntos más baja que la del 2008.

Solo para un 0,6 % la criminalidad es el peor problema del paísEl ministro ha subrayado, antes de explicar los datos, que es necesario tener en cuenta que cada vez que cambia el código penal y se endurecen los delitos , como ha sucedido ahora con la reforma del código penal, aparecen nuevos delitos que engrosan las estadísticas. No obstante, Rubalcaba ha señalado que las estadísticas señalan que España es uno de los países más seguros de Europa.  Un dato que es corroborado por el Eurobarómetro que indica cómo para los españoles la inseguridad no es uno de los problemas más importantes, " lo que se corresponde con una realidad objetiva", ha explicado el ministro. "Ha bajado la criminalidad y eso se nota en que los ciudadanos están menos preocupados por ella", además, ha continuado, "España es más seguro que la mayoría de los países de Europa y los españoles se sienten más seguros".

"El 1,7 % de los españoles siente la inseguridad ciudadana como un problema grave y solo para el 0,6% es el mayor problema del país", ha explicado Rubalcaba.

Menos denuncias

En cuanto a los delitos denunciados en las comisarías en 2009, estos cayeron un 3,7%, en relación a 2008. Aquí el ministro ha querido hacer una matización, ya que ahora aparecen nuevos tipos de delitos que no aparecían antes, como los delitos de malos tratos en el ámbito familiar, y otros que han pasado de faltas a delitos. Así, por ejemplo, con la reforma de 2003 creció espectacularmente el número de delitos de violencia de género, porque se tipificaba el delito y porque la ciudadanía tomaba conciencia de la gravedad y empezaba a denunciar. Así, en 2003 hubo 27.120 de denuncias por violencia de género,  y en 2004 casi se duplicó esta cifra y se pasaron a las 51.000 denuncias.