refugio para adolescentes
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Ya se sabe que a los 15 años lo difícil es estarse quieto. Un periodo de la vida en que todo se revoluciona y que también implica cambios en el entorno. El ambiente de la habitación debe adaptarse a las nuevas necesidades: un lugar para escuchar música, reunirse con los amigos o chatear en el ordenador.

Algunos consejos

Almacenaje: Si la ropa comienza a desbordar los armarios, lo mejor es utilizar baúles, cajoneras y cajas de diferentes tamaños para guardar el excedente de prendas. Para los objetos más pequeños, como adornos o productos de maquillaje, son muy útiles las cestas de mimbre.

Rincón para estudiar: En la adolescencia, la habitación se convierte en un refugio, pero no hay que olvidar las obligaciones. Crear un buen ambiente para la concentración es esencial. Una zona de estudio debe incluir una mesa y una buena silla giratoria, adaptable en altura y, si es posible, con cinco patas y apoyabrazos. Tampoco se pueden olvidar los cajones y estantes en un rincón bien iluminado de la habitación.

Colores: Utilice tonos luminosos de verde, azul, melocotón o lavanda. Si el joven es muy activo, abuse del azul en tono claro o medio. Si es demasiado tranquilo, recurra al naranja y amarillo.

Dormir con amigos: Sillones que se convierten en futones, colchonetas, sofás cama... Todo vale para acoger a los invitados.

Conectados con el mundo

No es necesario salir del cuarto para estar conectado con el resto del mundo. En la habitación juvenil actual pueden convivir el ordenador, la videoconsola, el equipo de música, la televisión, el teléfono… Si no hay nada más interesante en otra estancia, muchos padres tendrán que instalar una cámara web en la habitación del joven para saber si está en casa.