Víctor García de la Concha
Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española. ARCHIVO

"La cama se desplazaba hacia un lado y otro y una gran lámpara se hizo añicos"; así describió este sábado el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, desde Santiago de Chile, la repercusión del terremoto de 8,8 grados de la escala de Richter que sacudía al país la pasada madrugada.

García de la Concha está en la ciudad desde hace unos días para asistir a las reuniones previas del Congreso Internacional de la Lengua Española, que se iba a inaugurar el próximo 2 de marzo en la ciudad de Valparaíso, y que, finalmente, ha sido suspendido a causa del seísmo.

A la celebración del V Congreso de la Lengua Española estaba prevista la asistencia de más de 200 ponentes, entre ellos la de Arsenio Escolar, Director General Editorial del Grupo 20 minutos.

Duró bastante, sobre todo, las réplicas

La inauguración del acto iba a contar con la presencia del Rey de España y de la presidenta chilena Michelle Bachelet.

El director de la RAE ha querido contar cómo vivieron el terremoto cuantos estaban en el hotel donde se alojan. Aunque el epicentro está situado a unos 300 kilómetros al sur de la capital, los efectos del terremoto se notaron también en Santiago.

"Eran las tres y media de la mañana (hora local), estaba profundamente dormido y empecé a notar que la cama vibraba y se desplazaba hacia un lado y otro. Me di cuenta enseguida de que era un terremoto, aunque tardé un segundo en reaccionar", decía el director.

Lo que más lo alertó, es que oyó caer "una gran lámpara que había en la mesita de noche, que se hizo añicos y produjo bastante estrépito", y notó también que "se movían los cajones de una cómoda situada enfrente de la cama".

Intentó salir de la habitación, pero tuvo que "esperar un poco porque no se podía caminar con facilidad", comentaba el director de la RAE, que hoy tenía previsto asistir, junto con otros directores de Academias de la Lengua y académicos de varios países, a la primera reunión interacadémica de la comisión que prepara la nueva Ortografía de la lengua española.

La organización del hotel ha sido espléndida. Tenían ropa de abrigo para todos y agua

El terremoto "duró bastante y, sobre todo, las réplicas". De inmediato el personal del hotel empezó a dar "la voz de evacuación" en algunas plantas y, aunque en la suya no la dieron, lo avisaron por teléfono interno, el único que funcionaba. "Hay que evacuar, hay que evacuar", le dijeron.

Bajaron todos a la calle y en el jardín del hotel esperaron hasta que les permitieron pasar al vestíbulo, donde han permanecido varias horas "muy bien atendidos por el personal del hotel". No había luz, pero sí funcionaba el generador propio del hotel.

"La organización del hotel ha sido espléndida. Tenían ropa de abrigo para todos y agua", comentaba García de la Concha, quien desconocía cuándo los dejarían subir a la habitación.

La sala donde tenían previsto celebrar esta misma mañana la reunión de la comisión interacadémica de la Ortografía "ha sufrido desperfectos y se ha rajado".