Una herencia de 9 millones de euros para asociaciones en defensa de los animales. Es el legado de una millonaria fallecida en 2008 a los 60 años, cuyos detalles están siendo analizados por varias entidades medioambientales.

Los herederos dispondrán de un 5% al año para gastos corrientes La tercera parte de sus bienes irán a parar a la conservación del lince ibérico en el Parque de Doñana las otras dos terceras partes a la Asociación para la Defensa del Borrico (Adebo), con sede en Rute (Córdoba), y a la Asociación Nacional Amigos de los Animales, con sede en Madrid.

A ello hay que sumar que los herederos deben invertir a su vez lo recibido en valores y disponer únicamente al año para gastos corrientes de un 5% del importe. Si a cada uno le tocan unos tres millones de euros, esto significa que podrán gastar 150.000 euros por ejercicio. El testamento dice que si algunos de los elegidos no pudiera o quisiera heredar, acrecerá la parte de los demás.

El presidente de Adebo, Pascual Robira, ha expresado su confianza en  recibir la herencia "en un tiempo todavía no determinado, que pueden ser años", destacando los "graves problemas económicos" que atraviesa la asociación beneficiaria.