Según los avances de los estudios hidrológicos realizados por los técnicos de la institución provincial, se estima que el caudal que destruyó el puente superaba los 1.000 metros cúbicos por segundo, por lo que podría considerarse la mayor avenida para un período de mil años, cuando los datos técnicos que se utilizan para la construcción de puentes toman como referencia los 500 años precedentes. Esto da una idea, según el presidente de la institución, Nemesio de Lara, de la magnitud de las lluvias caídas en esos días.

La solución técnica adoptada es la construcción de un puente en el mismo lugar, por lo que tendrá idéntica longitud, pero con un aumento notable en su resistencia y capacidad de afrontar el empuje del agua, de tal manera que si en un período de 500 o 1.000 años se produjeran unas lluvias tan intensas como las de finales de 2009, el puente tendría capacidad suficiente incluso para que el agua pasara por encima sin que su estructura se viera afectada.

Según los datos que les han facilitado los técnicos a los responsables políticos de la Diputación, es previsible que en este año se ejecuten las obras del nuevo puente, lo que llevaría al desmontaje del pontón militar dentro del ejercicio de 2010.

Las lluvias caídas después de Nochebuena ocasionaron daños irreparables en uno de los puentes sobre el río Fresneda en la CR-5044, que une las localidades de San Lorenzo de Calatrava con Mestanza.

Como consecuencia de ello, la Diputación solicitó al Ministerio de Defensa, a través de la Subdelegación del Gobierno, la intervención de la Unidad Militar de Emergencia (UME), cuyos efectivos lograron, con la mayor celeridad posible dadas las adversas condiciones meteorológicas, en coordinación con técnicos de la Diputación, instalar un pontón militar el día 5 de enero.

Los técnicos de la institución provincial, por su parte, realizaron todos los trabajos que fueron necesarios en los accesos sur y norte del pontón militar con la finalidad de que fuera restablecido cuanto antes el tráfico rodado.

Gracias a la estrecha colaboración entre la Diputación y la UME, la carretera puede ser utilizada en la actualidad y el pontón no será retirado hasta que no se construya el puente definitivo. La institución provincial, por su parte, ha trabajado con celeridad para que esta situación pueda volver a normalidad cuanto antes.