Siete trabajadores de ambulancia han sido detenidos en Bélgica por presuntos robos de efectos personales a cadáveres que trasladaban a las dependencias funerarias porque consideraban que estaban "insuficientemente pagados", según han declarado ante la Fiscalía de Bruselas.

Los detenidos han sido acusados de sustraer 19 objetos de valor y de carácter sentimental, como relojes, brazaletes, alianzas, joyas, tarjetas bancarias y un móvil, a al menos 14 cadáveres durante 13 meses, ha explicado un portavoz de la Fiscalía al diario La Derniere Heure. A su última víctima le intentaron robar la moto que iba a recoger cuando murió

La víctima del último robo cometido presuntamente por los acusados -seis varones y una mujer con edades comprendidas entre los 21 y los 35 años- es un hombre fallecido en un ascensor defectuoso en el que se dirigía a un garaje para recoger una moto, y a quien le sustrajeron las llaves del vehículo para robarlo.

Así, los detenidos se enfrentan también a los cargos, entre otros, de "quebrantamiento de un lugar precintado" -el mencionado garaje-, abuso de confianza y de robar gasolina con tarjetas a nombre de la compañía para la que todos trabajaban, Medical Assistance, a la que habrían "precipitado a la bancarrota".

Los implicados, que han aceptado la mayoría de los hechos que se les imputan, han declarado que robaban a los cadáveres porque estaban "insuficientemente pagados por Medical Assistance: 7,61 euros la hora", y que era "tentador" y "difícil de resistirse" una vez que estaban en los apartamentos.

Además, han asegurado que "no hacían daño a nadie" ya que elegían a aquellos que "no tenían familia próxima", y que sustraían estos efectos para dar de comer a sus propias familias, pues era "la única solución" que tenían.