Las deducciones fiscales también  afectarán al impuesto de sucesiones, que desaparecerá en el 90% de los casos.
 
La principal deducción se llevará a cabo en el IRPF para los contribuyentes que convivan con personas dependientes, mayores de 75 años o familiares con un grado de minusvalía igual o superior al 75%. El cuidado de estas personas otorgará el derecho a una deducción de 150 euros.
 
Por su parte, las familias numerosas se beneficiarán de tipos reducidos en el impuesto sobre transmisiones patrimoniales. El impuesto de sucesiones se elimina casi en su totalidad  para los casos de defunción y se reduce para las transmisiones de dinero de padres a hijos destinado a la adquisición de la primera vivienda.
 
Para compensar las pérdidas que cause esta reforma, la DGA ha creado tres impuestos medioambientales con los que espera recaudar 17 millones anuales.
 
150 euros es la deducción del IRPF que tendrán los que cuiden mayores.