Marcas de atentado
Las marcas de uno de los atentados que sufren con regularidad los países de Oriente Medio bajo el azote terrorista. Archivo

<p>Javier Rada</p>El miedo es cultural. En cada era vivida por la humanidad los iconos del terror se han manifestado de un modo distinto. En el siglo XIX la gente tenía pavor a ser enterrados vivos, como plasmó magistralmente Edgar Allan Poe en algunos de sus relatos. "Hoy en día existe un gran número de actores sociales dispuestos a darnos miedo. Teólogos, físicos, psicólogos, directores de cine incitan nuestra ansiedad y terror", explica la historiadora Joanna Bourke. Nuestros miedos se acercan más a los patrones medievales, con un clima apocalíptico (cambio climático) y el miedo a grandes plagas destructivas. ¿De qué escribiría en pleno siglo xxi un resucitado clon de Poe?

Terrorismo vs. cambio climático

Los miedos pueden estar influenciados por la ideología, según el sociólogo Emilio Lamo. Existe un miedo de derechas, centrado en el terrorismo y los flujos migratorios, uniendo ambas vertientes con la idea de la destrucción nacional. Por otra parte, existe un terror de izquierdas, centrado en el cambio climático y los desmanes del sistema productivo del capitalismo.

Muerte crónica y económica

Si en los siglos pasados el miedo a una muerte súbita nos angustió, en un Occidente cada vez más envejecido ocurre el efecto contrario. Conceptos como muerte digna nos hablan de un temor a alargar el sufrimiento innecesariamente, y nuestro ideal se centra en morir sin ser conscientes, la antigua muerte súbita. El miedo a la muerte no es universal. Los pánicos financieros de las crisis de 1893, 1907 y 1929 provocaron oleadas de suicidios. Del temor a morir de hambre se ha pasado al de perder el estatus social y vernos obligados a tener que vender la casa y el coche. Es el miedo a la pérdida del respeto público y personal.

Bacterias, genes y armas masivas

La misma ciencia que propició el cambio y la ilustración (venciendo el religioso terror a la otra vida) ha creado su propia caja de Pandora. Armas nucleares, agentes biológicos y químicos, la capacidad de clonar o de extender un virus son elementos modernos y nacidos en laboratorios.