El accidente ferroviario registrado en la mañana de este lunes en Halle, en las cercanías de Bruselas, ha dejado ya 18 fallecidos -según fuentes oficiales-, aunque el consejero delegado de la compañía ferroviaria SNCB, Jannie Haeck, ha precisado que la cifra de víctimas mortales podría elevarse a 25 personas (15 en un tren y 10 en el otro).

El  choque ha sido muy violento Los muertos confirmados proceden del centro de crisis que coordina las labores de emergencia y ha sido difundida por varios medios, entre ellos la televisión pública flamenca VRT y la agencia Belga. El balance de muertes es aún provisional, pues los trabajos en el lugar de los hechos continúan y podrían prolongarse hasta la noche, según esas mismas fuentes.

Hasta el momento, se sabe que 15 hombres y tres mujeres han perdido la vida en el accidente. El gobernador de la provincia de Brabante Flamenco, Lodewijk De Witte, ha explicado que el accidente ocurrió hacia las 7.30 horas GMT, con la colisión frontal de ambos trenes, después de que uno de ellos ignorara un semáforo en rojo. "Era horrible... el choque ha sido muy violento", ha asegurado una pasajera, que destacó las escenas de pánico entre los pasajeros. El choque causó el vuelco de dos vagones de uno de los trenes y de un tercer vagón en el otro convoy.

Las autoridades han puesto en marcha el plan de catástrofes Las autoridades han puesto en marcha el plan de catástrofes, que incluye entre otros puntos la movilización de todos los hospitales de la zona. El accidente ha causado la interrupción de todo el tráfico ferroviario en la zona, incluida la suspensión de las conexiones de alta velocidad con Londres (Eurostar) y París (Thalys).

El rey Alberto II ha interrumpido sus vacaciones y visitará en breve el lugar de la catástrofe, al igual que hará el primer ministro, Yves Leterme, que ha decidido regresar desde Kosovo, donde se encontraba en el contexto de una visita a los Balcanes.