El viernes, uno de los dos edificios, donde se imparten las clases instrumentales tuvo que cerrar sus puertas por graves problemas en la red eléctrica y la consecuente falta de luz. «Lo denunciamos a principios del curso pasado ante la Delegación de Educación», afirma Miguel Alvendiz, presidente de la aso- ciación de madres y padres de los alumnos. Y la consejera de Educación se comprometió en el pleno parlamentario de noviembre de 2003 a rehabilitar con urgencia los viejos edificios. Más de un año después, la situación ha llegado al límite y al consiguiente cierre. Red sobrecargada El personal educativo detectó que el cuadro eléctrico se recalentaba demasiado. Si encendían la calefacción saltaba la luz, algunos enchufes se han quemado y hay aulas sin electricidad. Los técnicos, en una visita la sema- na pasada, alertaron de que la instalación estaba en muy malas condiciones y de que «podía salir ardiendo», expresa M. Alvendiz. Ante la situación, el centro se ha visto obligado a clausurar el edificio por la falta de luz. Las obras tardarían, según comentaron los técnicos, casi un mes, pero no saben cuándo comenzarán y los chicos ya están perdiendo clases. La asociación de madres y padres del conservatorio se reúne hoy para determinar las acciones de protesta que llevarán a cabo ante el incumplimiento los de compromisos por parte de Educación y solicitar que las obras se lleven a cabo con urgencia. ¿Qué se hará en el de Danza? Eso se preguntan los padres de los alumnos del Conservatorio de Danza. Por eso van a enviar un escrito a Educación. Las obras se están llevando a cabo, pero quieren información de todo lo que se va hacer. «Necesita obras de más envergadura», afirma Isabel Poley, portavoz de los padres. «Las cornisas están en mal estado, hay grietas y un balcón está en peligro de derrumbe».