Sarah Jessica Parker y Alexander McQueen
Sarah Jessica Parker y Alexander McQueen posan con uno de los modelos diseñados por el segundo en una foto tomada en 2006. Efe

El diseñador británico Alexander McQueen ha sido hallado muerto este jueves en su domicilio londinense, según indica el diario Daily Mail y varios medios internacionales.

Es una pérdida trágica, no vamos a hacer declaraciones por respeto a la familia Aunque los detalles de su muerte no están del todo claros, la misma fuente indica que la noticia ha sido confirmada por la agencia de McQueen: "Es una pérdida trágica.  No vamos a hacer ninguna declaración por respeto a la familia",  ha explicado uno de sus empleados.

El fallecimiento del llamado enfant terrible y hooligan de la moda internacional ocurre tres años después de que su mejor amiga, Isabella Blow -quien le ayudó a a darse a conocer profesionalmente- se suicidara.

El diseñador tenía previsto asistir dentro de tres días a la Fashion Week de Londres y en unas semanas iba a desvelar su nueva colección en la Semana de la Moda de París.

Diseñador fetiche

Nacido en Londres, hijo de un taxista, McQueen comenzó ideando trajes para sus hermanas y después trabajó en los talleres de Savile Row, donde llegó a diseñar trajes para el príncipe Carlos.

Fue nombrado 'Diseñador del año" en Gran Bretaña hasta en cuatro ocasiones, entre 1996 y 2003.  La pasión que despertó entre los responsables de Givenchy -quienes le contrataron para suceder a John Galliano en 1996- o entre artistas de la talla de Sarah Jesssica Parker, que lució en 2006  uno de sus revolucionarios vestidos a cuadros rojos imitando un kilt escocés, le consagraron en uno de los iconos fashion del momento. En los últimos tiempos también ha vestido a Lady Gaga o Rihanna.

El estilo de McQueen, a quien le gustaba calzar botas militares y rapar su cabello, se caracterizaba por una extravagancia que evocaba la rebeldía punk.