Varios hombres que viajaban en dos pequeños botes se acercaron al Spirit, de la línea de cruceros Seabourn, a unos 160 kilómetros de la costa somalí, dispararon contra el barco e intentaron abordarlo en un aparente intento de desvalijar a los pasajeros y la tripulación, dijo un portavoz de la línea de cruceros, Bruce Good.

'Miré por la ventana y vi una pequeña embarcación con unas cinco personas a unas 20 yardas de distancia', dijo el pasajero Norman Fisher, de 55 años.

'Estaban disparando un rifle y luego utilizaron dos veces el lanzaproyectiles. Uno de ellos alcanzó al barco. Atravesó el casco y entró en la suite de un pasajero'.

Los 161 miembros de la tripulación reunieron a los 151 pasajeros en un salón apartado de las ventanas durante el ataque, dijo Good.

'El capitán se las apañó para cambiar el rumbo del barco y acelerar. La mayoría de los pasajeros son estadounidenses y europeos. No hubo heridos', dijo Andrew Mwangura, coordinador del programa de la Asociación de Navegantes en la vecina Kenia.

Good dijo que la experiencia había ayudado a que la tripulación repeliera el ataque.

'La tripulación hizo una excelente labor y los hombres se dieron por vencidos. No lo planearon demasiado bien', añadió.

Las aguas del Índico en la costa de Somalia se encuentran entre las más peligrosas del mundo. Habitualmente los piratas atacan a los cargueros que llevan un puñado de tripulantes.

El barco se encontraba en un crucero de 16 días desde Egipto a Mombasa, en Kenia. La embarcación de 10.000 toneladas se dirigió a las islas Seychelles, desde donde los pasajeros iban a volar a Mombasa, dijo Good.

/Por Daniel Wallis/