Según informaron fuentes de Interior del Gobierno Vasco, el primer artefacto se detectó poco antes de la pasada medianoche en un juzgado de Paz de Zarautz, y que fue desactivado por efectivos de la Ertzaintza.

Mientras se procedía a la desactivación de este explosivo tuvo lugar la explosión de un segundo artefacto, que había sido colocado en una papelera próxima a la Oficina de Empleo de Zarautz, situada en el número 13 de la calle Araba.

Autoría de ETA

Las fuentes del Gobierno Vasco relacionaron esta acción terrorista con las perpetradas el pasado 25 de octubre en otros juzgados del País Vasco y que las mismas fuentes atribuyen a ETA. En esa ocasión, las explosiones, también de baja intensidad, se produjeron en Ordizia (Guipúzcoa), Amurrio (Alava), Gernika (Vizcaya) y Berriozar (Navarra) y tampoco causaron daños personales.

Los artefactos fueron colocados después de que la banda terrorista hiciera pública, en un comunicado en los diarios Gara y Berria, su "firme voluntad" de avanzar en la resolución del conflicto vasco "mediante la negociación y el acuerdo" en un proceso democrático "sin límites ni imposiciones".

También la Ertzaintza relaciona la colocación de los explosivos de esta noche en Zarautz con la muerte de José Angel Alzuguren Perurena, alias "Kotto". Kotto, que cumplía una condena por colaboración con ETA y estaba en tratamiento médico con ansiolíticos, apareció ahorcado el pasado lunes, 31 de octubre, en su celda de la cárcel de Soria, donde otro recluso, un preso común, también fue hallado ahorcado en otra celda.

Alzuguren Perurena, de 39 años, fue condenado a cinco años y dieciocho meses por participar en el "aparato de mugas" -paso de fronteras- de ETA, y había ingresado en la prisión de Soria procedente del centro penitenciario de Pamplona.