Disturbios en Xinjiang
Soldados chinos en la plaza principal de Urumqi, caputal de Xinjiang. David Gray/ Reuters

El Gobierno chino suspendió sus intercambios militares con Estados Unidos en respuesta al plan de Washington de vender armas a Taiwán, informó este sábado la agencia oficial de noticias china Xinhua.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China anunció que además de suspender los intercambios militares, se sancionará a algunas empresas de EE UU en respuesta a las intenciones de Washington, agregó la información. "Pekín impondrá sanciones a aquellas empresas estadounidenses que participen en la venta de armas a Taiwán", expresó el citado Ministerio a través de  un comunicado.

Además, el documento asegura que China ha decidido detener parcialmente los intercambios militares entre los dos países, así como las consultas ministeriales sobre seguridad estratégica, control de armas y proliferación.

"La decisión de EE UU constituye una violación grave de los acuerdos alcanzados por los líderes de ambas partes"Por otro lado, fuentes del Ministerio afirmaron que la cooperación entre las dos potencias sobre importantes asuntos regionales e internacionales también se verán inevitablemente afectadas.

"La decisión de EE UU constituye una violación grave de los acuerdos alcanzados por los líderes de ambas partes" y "es contraria a los principios de la declaración conjunta emitida durante la visita del presidente Barack Obama a China, en noviembre del año pasado", expresó el portavoz del Ministerio de Defensa, Huang Xueping.

Por su parte, el director de la Oficina de Asuntos Exteriores del Ministerio de Defensa, Quin Lihu, convocó al agregado militar de la embajada estadounidense en Pekín para presentarle oficialmente la protesta por la venta de armas.


El Gobierno de EE UU manifestó al Congreso su intención de venderle armas a Taipei por un valor de más de 6.000 millones de dólares, incluidos helicópteros Black Hawk y baterías de misiles Patriot, pese a las protestas de China.

Washington, primera potencia económica, y China, tercera, mantienen desde hace 30 años una relación agridulce basada en la confrontación política por asuntos como los derechos humanos, el Tíbet, Taiwán y su defensa, y en la interdependencia económica.

Varios focos de tensión

Las tensiones entre las dos potencias ya se habían incrementado este mes, después de que Google amenazase con cerrar sus operaciones en China tras sufrir un ciberataque proveniente del país asiático, y de que Washington saliese en defensa de la compañía.

Además, el próximo encuentro entre el presidente Barack Obama y el Dalai Lama (líder espiritual tibetano), una reunión a la que el régimen comunista se opone firmemente, dificulta todavía más las relaciones entre los dos países.

Pero Taiwán es uno de los mayores motivos de conflicto entre EE UU y China, ya que Pekín considera a la isla parte de su soberanía (a pesar de estar autogobernada desde 1949) y exige a Washington que cese su apoyo militar.