J.D Salinger
J.D Salinger Archivo

El primer amor del novelista J.D. Salinger, fallecido este jueves en su casa de New Hampshire (EE UU), fue Ooona O'Neill, hija del famoso dramaturgo norteamericano Eugene O'Neill, pero se la quitó el actor Charlie Chaplin.

Según cuenta el biógrafo de Salinger, Kenneth Slawenski, en su libro A Life Raised High (Ed. Pomona), la ruptura de Oona con Salinger y su unión con el gran cómico británico fue "la gran tragedia romántica de la vida del primero".

"No había forma de escapar de aquello: las portadas de los periódicos llevaban fotos de Chaplin cuando le tomaban las huellas dactilares en un juicio por paternidad", escribe Slawenski en su biografía, de la que publica extractos el diario The Times.

"Los periódicos publicaban también artículos en los que se acusaba al actor de haberle tendido una trampa a la joven e inocente hija del dramaturgo favorito de América en un diabólico acto de trata de blancas", agrega.

"Humillante para Salinger"

"El episodio fue también públicamente humillante para Salinger. Todo el mundo sabía cuáles eran sus sentimientos hacia O'Neill. Los compañeros del Ejército a los que había mostrado orgulloso las fotos de Oona ahora le compadecían", escribe el biógrafo. A pesar de todo, agrega, "el orgullo y la tenacidad de Salinger impidieron que se lamentara en público. Por el contrario, o hizo caso omiso de lo ocurrido o fingió una indiferencia estoica".

"Aparte de quejarse de incesantes aunque leves problemas de salud, Salinger evitó mostrar cualquier signo de resentimiento. No fue hasta julio de aquel año (1941) cuando finalmente reconoció que odiaba a Chaplin", cuenta Slawenski del autor de El Guardián entre el Centeno.