Trabajando en la oficina.
Varios empleados trabajando en una oficina, en una imagen de archivo. Archivo

El presidente de la Comisión Nacional para Racionalizar los Horarios Españoles, Ignacio Buqueras, ha propuesto que la península española retrase una hora los relojes para volver a la hora del meridiano de Greenwich, "que es el que nos corresponde". Ello permitiría mejorar la conciliación laboral y los horarios de trabajo españoles, que son una "singularidad" en Europa.

Nuestros horarios no facilitan la conciliación, crean problemas en la productividad

Hasta antes de los años 40 del siglo pasado, España seguía la hora de Greenwich, una menos que la actual (como en Canarias).  Pero el 16 de marzo de 1940 cambió la hora junto con otros países europeos, com Inglaterra y Portugal, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. "En aquellos momentos varios países tomaron el acuerdo de pasar a la hora de Berlín", explica Buqueras. "Cuando finalizó la guerra, todos volvieron a recuperar su hora, pero España se quedó anclada en la hora de Berlín". (Consulta un mapa de las zonas horarias)

Esto hace que los horarios españoles  "no sean los adecuados", señala el presidente de la Comisión, porque "lo hacemos todo más tarde": las comidas, la salida del trabajo, el tiempo para el ocio, etc.

Más horas en el trabajo

A ello se suma el problema de los ya de por sí largos horarios españoles. "He recibido información de 23 de nuestros embajadores en Europa y todos hablan de la singularidad española; iniciamos la jornada a una hora similar al resto de Europa pero terminamos mucho más tarde".

En ningún país europeo se hace pausa para el café, se sale de casa bien desayunado

"Lo que nos preocupa es que nuestros horarios no facilitan la conciliación de la vida personal y laboral, crean problemas en la productividad", dice Buqueras. "Somos el país de la UE en donde más horas se pasa en el trabajo, más de 200 horas por encima de la media anual".

Como ejemplo, citó la costumbre de parar durante la jornada laboral para desayunar y comer. "En ningíun país europeo se hace pausa para el café, se sale de casa bien desayunado, y al mediodía no tendríamos que parar más de 45 minutos, tiempo más que suficiente para comer con una dieta mediterránea".

Otro problema es la cultura del presentismo: "Hasta que no se va el jefe, no se van los trabajadores", señala el presidente de la comisión, "y hasta que no se va el ministro no se van los secretarios, subsecretarios, personal, bedeles... y entre todos estamos pagando la luz y la calefacción que se gasta en ese edificio hasta las diez de la noche".

"Sorpresa" en el Gobierno

La comisión (un organismo independiente formado por representantes de cerca de cien instituciones, entre Ministerios, Comunidades Autónomas, Universidades y varias empresas) ya ha trasladado al Gobierno la propuesta de retrasar el reloj en España. "Ha sido recibida primero con sorpresa, y después con un 'Esto hay que estudiarlo", menciona Buqueras.

Sin embargo, la comisión busca que este año, el de la presidencia española de la Unión Europea, se pase a la acción en cuanto a horarios. "Debemos dejar de ser la singularidad en Europa".