Gerardo Díaz Ferrán
El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, este miércoles durante su intervención en un desayuno del Fórum Europa. Manuel H. de León / EFE

El presidente de la patronal y presidente de Air Comet, Gerardo Díaz Ferrán, ha asegurado este miércoles que el cierre de la aerolínea ha supuesto un gran "disgusto" para él y su socio, aunque aclaró que cuando se tienen muchas empresas, como es su caso, es "como la lotería" que "si llevas muchos números, a veces te toca".

Me ha tocado un número malo, qué le vamos hacer "Me ha tocado un número malo, qué le vamos hacer", se ha lamentado, añadiendo que como "cualquier empresario" ha sufrido las consecuencias de una "dura crisis" con el cierre de Air Comet en un momento de "gran repercusión mediática" como es el periodo navideño.

"Yo participo en muchas empresas y tengo un socio principal, llevamos 43 años en el negocio, y hemos llegado a tener 200.000 trabajadores, hasta que el Gobierno argentino nos expolió Aerolíneas y ahora tenemos 12.000 empleados, y dentro de nuestros proyectos éste lo hemos perdido", afirmó.

Hemos dado la cara, pese a que la empresa ya no era nuestra No obstante, Díaz Ferrán recordó que ambos empresarios han perdido "mucho dinero" para intentar salvar a Air Comet, en la que vano invirtieron 143 millones de otras empresas del grupo Marsans, capital que dan por perdido, y que dieron la cara pese a que, insistió, la compañía se vendió el 1 de diciembre. "Hemos dado la cara, pese a que la empresa ya no era nuestra", recalcó.

Respecto a la decisión de la Fiscalía de continuar investigando el caso, Díaz Ferrán aseguró que no ha cometido "ninguna ilegalidad" y se mostró confiado en la Justicia, ya que se demostrará que "siempre se cumplió con la ley". No obstante, poco después de hacer estas declaraciones, Díaz Ferrán fue increpado por unos 30 trabajadores de Air Comet, que llegaron a romper uno de los retrovisores de su coche.

Jubilación a los 70 años

Por otra parte, preguntado por los periodistas, el presidente de la CEOE se ha mostrado partidario de alargar la edad de jubilación más allá de los 65 años, aunque ha señalado que esta cuestión debería estudiarse en la mesa del diálogo social. El presidente de la patronal también señaló que le parece "razonable" que no haya jubilaciones con 54 y 55 años, y que "no casa lo uno con lo otro", por lo que consideró necesario buscar soluciones en los dos sentidos.