Barack Obama
El presidente de EE UU, Barack Obama, durante una rueda de prensa. EFE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acusó al Tribunal Supremo de dar "un golpe a la democracia" al anular, el pasado jueves, el límite de contribución que se permite aportar a las empresas durante una campaña electoral para proteger, según su dictamen, el derecho de las corporaciones a la libertad de expresión.

Para el presidente, "esta sentencia abre las compuertas para la entrada de una cantidad de dinero ilimitada procedente de intereses especiales en nuestra democracia", aseguró. "Concede a los grupos de presión nuevos motivos pra gastar millones de dólares en publicidad para que los cargos electos voten a su favor o para castigar a aquellos a los que no lo  hagan", indicó.

Obama anunció la preparación de medidas en colaboración con el Congreso para obtener una respuesta "forzosa y bipartidista" a la sentencia

"Este dictamen es un golpe a la democracia en sí misma", declaró Obama en su discurso semanal. En las campañas electorales estadounidenses de 2008, con la de las presidenciales a la cabeza, se gastaron unos 6.000 millones de dólares. De ellos, más de 1.000 millones procedían de grupos de presion y otras organizaciones de carácter privado.

La decisión del Supremo "hará más difícil que se aprueben las leyes guiadas por el sentido común porque incluso las entidades foráneas tendrán permitido inmiscuirse en las elecciones",  dijo. Como contestación, Obama anunció la preparación de medidas en colaboración con el Congreso para obtener una respuesta "forzosa y bipartidista" a la sentencia. "Hemos comenzado a trabajar en ello, y será una prioridad para reparar el daño causado", aseguró.