Niños en Haití
Varios niños haitianos corren a las afueras de Puerto Príncipe. Logan Abassi / REUTERS

Ya se ha cumplido una semana del devastador terremoto de Haití y no hacen falta pies de foto para describir las imágenes de desesperación y sufrimiento que llegan cada día desde el país caribeño. Hablan por sí solas y al mismo tiempo dejan en silencio a más de uno. De todas ellas, quizá sean las de los niños las más impactantes. Sus rostros bañados en lágrimas, sus miradas en busca de un porqué o sus gestos de dolor no dejan indiferente a nadie.

Muchos de esos menores quizá se hayan quedado sin padres pero aún tienen familia Según Unicef, la mitad de la población de Haití es menor de 18 años y miles de niños se han quedado huérfanos tras la tragedia y abandonados a su suerte. Esta situación no ha pasado desapercibida y, por ello, en muchos países europeos como España se han multiplicado en apenas siete días las solicitudes de adopción y de acogida en una respuesta de solidaridad y compromiso que ha sorprendido, incluso, a las organizaciones en defensa de los derechos de la infancia.

Sin embargo, las propias ONG piden precaución y aseguran que la adopción debe ser "la última opción posible". Marta Arias, directora de sensibilización de Unicef España, asegura a 20minutos.es que "no es aconsejable iniciativas de este tipo por el propio interés del niño". "Muchos de esos menores quizá se hayan quedado sin padres pero aún tienen familia y nos consta que los están buscando. Los pequeños necesitan agarrarse a algo o a alguién conocido y no es bueno para ellos salir a un país extraño, sería un gran 'shock'", argumenta.

"Es el momento de cooperar, no de adoptar", asegura por su parte el presidente de la Federación de Asociaciones de Adopción Internacional (ADECOP), Miguel Góngora. En cuanto a la opción de la acogida, "está demostrado que la evacuación de niños y niñas víctimas de una catástrofe y su colocación temporal en familias en el extranjero es más traumática que útil", han señalado las organizaciones en un comunicado conjunto.

Estas situaciones son un caldo de cultivo para las mafias Pero lo que más preocupa a estas asociaciones es la actividad de la mafias, que aprovechan este tipo de catástrofes para reclutar niños y utilizarles con fines sexuales, de explotación laboral, tráfico de órganos o, incluso, adopciones ilegales. "Estas situaciones son un caldo de cultivo para las mafias", apunta Arias, quien asegura que el actual esfuerzo de las ONG es evitar salidas ilegales de niños haitianos.

Suspendidas las adopciones con Haití

Los interesados en una adopción tienen que tener en cuenta que la Ley sobre Adopción Internacional establece que, en caso de catástrofes como la ocurrida en Haití, no se pueden tramitar solicitudes de adopción de menores del país afectado. Esta ley es aplicable también en países que están inmersos en un conflicto bélico. Además, España mantenía suspendidas las adopciones con Haití desde 2007 al no existir la seguridad jurídica necesaria para llevar a cabo cada proceso.

No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores asegura que "está dando todos los pasos posibles" para el traslado a España, "dentro del pleno respeto a la legalidad", de los menores haitianos sobre los que algunas familias españolas ya ostentan una tutela sin efectos de filiación y que están a punto de finalizar el proceso de adopción.

La prioridad, reunificar a las familias

En estos momentos, la labor de las ONG es atender a esos menores haitianos que vagan por las calles, cuidarlos y curar sus heridas, buscar a sus familiares y, si es necesario, probar la adopción en su propio país. "Queremos que la gente esté tranquila -concluye Marta Arias, de Unicef España- porque todas las organizaciones están haciendo un gran trabajo para solucionar la situación de los niños haitianos".