Nacho Vegas
Nacho Vegas, en la sala El Sol. SILVIA MANZANO

El devastador terremoto que asoló Haití el pasado 12 de enero, y que se ha saldado con la friolera de unas 75.000 muertes, ha conmovido al mundo, y, entre otras ayudas, muchos músicos españoles han decidido unir fuerzas y sentimientos, y varios de ellos protagonizarán hoy en Madrid una velada musical destinada a recaudar fondos para recomponer el maltrecho país americano y apoyar a sus habitantes.

El precio mínimo de la entrada es de cinco euros, y puede adquirirse en tickemasterAsí, con la intermediación de Intermon Oxfam (en cuya web, además, ha facilitado números de cuenta para colaborar) y con cinco euros de entrada mínima que puede adquirirse en ticketmaster, la sala El Sol acogerá esta noche del 21 de enero una multitudinaria actuación desinteresada que aglutinará a varias de las voces más populares e inspiradas del panorama nacional, y que promete emociones fuertes.

Así, el cantautor más brillante de la actualidad, Nacho Vegas, grupos aclamadísimos de este país como Amaral o Vetusta Morla y Carlos Tarque, cantante de M-Clan, coincidirán en el escenario con artistas más minoritarios y menos conocidos para la gran masa como Remate, Paul Collins, Cohete, Zoo, Víctor Coyote, Trestrece, Rubia Y Josu García, Marti Perarnau y Jesse Dee. El objetivo, brindar un concierto benéfico que presagia un buen puñado de canciones y una notable riqueza estilística y constituye una iniciativa altamente elogiable en estos tiempos convulsos.

Eufórica respuesta

Vegas, por cierto, sumará la tercera noche consecutiva en el mismo recinto, tras sus dos actuaciones consecutivas junto a Abraham Boba enmarcadas en el ciclo Los Martes Al Sol. La segunda, la del miércoles, no estaba prevista inicialmente, pero se organizó por la eufórica respuesta del público, que agotó rápidamente las entradas.

Y el asturiano, visto lo visto, devolvió con creces el importe, con su habitual sensibilidad a flor de piel. Pero antes, sería injusto omitir el impecable concierto de Abraham Boba, habitual miembro de la banda de Vegas, pero que en solitario demuestra una versatilidad bastante estimable. Antes de la llegada de Nacho, y con su inolvidable peinado erecto, defendió con bastante aplomo y un espectacular sonido su reciente álbum, La Educación.

Boba, en solitario, explotó su cristalina voz y tocó piano, guitarra y acordeónAcompañado de dos hermanos en la sección de cuerda, que imprimieron mucha profundidad y belleza a las canciones, Boba comenzó parapetado en su piano y explotando al máximo su cristalina voz, para posteriormente probar fortuna con el acordeón y la guitarra, y estando siempre a la altura de las circunstancias.

El momento más hermoso de su actuación fue, seguramente, Hagamos Algo Antes De Morir, instante en el que Nacho Vegas irrumpió desde las tinieblas y se colgó la guitarra rítmica. Con ese aire turbio y distraído que parece transmitir en ocasiones cuando camina, mira o afina algún instrumento, es sorprendente comprobar la inmensa autoridad que luce cuando acomete su repertorio.

Pletórico

Tras el set de Boba, sin duda uno de los mejores que se la ha visto últimamente, el ex Manta Ray se adueñó de la velada y volvió a demostrar, con la la ayuda del teclista o sin ella, que su hiperactividad no desgasta su genio; al contrario, le mantiene pletórico.

Temas deliciosos como Que Te Vaya Bien, Miss Carrusel, Gang Bang, Crujidos o El Extranjero hicieron las delicias de los asistentes, pero la gran aportación de la noche fue, además de la maravillosa Teresina de Lucas 15, la presentación de dos composiciones inéditas, que presumiblemente el gijonés incluirá en su siguiente disco, y que sonaron sentidísimas e intensas: La Gran Broma Final y Cosas Que No Hay Que Contar.

La Gran Broma Final y Cosas Que No Hay Que Contar, sorpresas muy prometedoras en el concierto del gijonésLa primera, en particular, parece continuar en la estela de canciones confesionales, dolorosas y abiertas en canal como Sitios Distintos, Ocho Y Medio o Morir Y Matar, quizá con un punto más sarcástico y resignado, y huele a clásico instantáneo. Así, con esta combinación de homenajes a su discografía y prometedoras sorpresas, Boba y Vegas se despidieron dejando más que satisfechos a los asistentes, seguro que hasta muy pronto.

El segundo, como hemos indicado, volverá al recinto hoy mismo, junto a otros músicos más, a demostrar que también tienen corazón y entrañas para cantar a las pobres víctimas de la atroz tragedia de Haití.