En un comunicado, los portavoces de la Casa del Aire, ubicada entre la cuesta de Beteta y la calle Zenete, aseguraron que dos grupos inmobiliarios adquirieron el inmueble en 2004 "con los inquilinos dentro" y desde entonces se han emprendido varios procesos judiciales que han estado marcados por las "amenazas, chantajes y extorsiones" a los afectados.

A lo largo de este año, añaden los portavoces, los vecinos han cuidado la casa, cuyos propietarios "sólo pretenden destruirla para sacarle el mayor rendimiento económico sin importarles qué le pasa a la gente que lleva tanto tiempo viviendo en ella".

En este sentido, aclararon que "los vecinos no luchan únicamente por mantener su casa sino también contra el proceso de especulación y destrucción de un barrio histórico" que, a su juicio, se materializa la "expulsión" de estas personas con "escasos recursos".

Sin notificación previa

Así, aseguraron que el proceso de desalojo se ha realizado sin "una notificación previa", tal y como exige la ley, y por ello solicitan el apoyo de los vecinos de la capital para mantener en pie esta casa, que se ha convertido en un símbolo del movimiento ocupa.

Fue sobre las 8,00 horas de hoy cuando agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron al desalojo de seis personas en este inmueble por orden del Juzgado de Instrucción número 6 de Granada.

El desalojo se ha producido "de forma pacífica y sin ningún tipo de incidentes", aunque los agentes han continuado un rato en la zona sellando todas las posibles entradas y hablando con un par de inquilinos que, según indicó uno de los afectados, tienen contrato con la misma inmobiliaria que ha promovido el desalojo.

Hasta el lugar de los hechos también se desplazó un grupo de ocupas para apoyar a sus compañeros desalojados, aunque horas después se dispersaron "con normalidad" gracias a la presencia de los agentes.

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