Miren Iza
Miren Iza es la cantante del grupo Tulsa. SUBTERFUGE

Delicadas son su voz y sus letras, con las que, a veces, Miren Iza, cantante de Tulsa, incluso se emociona. La vasca asegura por teléfono que ya le va cogiendo "el tranquillo" a esto de salir en los medios. Acaba de publicar el disco Espera la pálida (Subterfuge).

Últimamente su nombre se escucha por todas partes, ¿no cree?
Todavía no me he dado mucha cuenta, creo que aún no se refleja demasiado lo del disco. Pero ya le voy cogiendo el tranquillo a esto de salir en los medios.

<p>Tulsa - 300</p>¿Los de su banda se han acostumbrado a que usted sea la cara visible de Tulsa?

Les parece de puta madre (risas). Yo estoy en la parte buena, a nivel de entrevistas soy yo la que hablo, pero siempre están por la labor de ayudarme. Cuando hacemos acústicos en la radio, por ejemplo, sí están. Su disposición es buena.

¿Qué tiene Espera la pálida de especial?
Para nosotros tiene muchas cosas, aunque yo hablo desde mi experiencia. Respecto al disco anterior hemos cambiado muchas cosas, hemos grabado en directo, de la forma que realmente nos apetecía. La banda también es diferente.

Suena más potente, más sólido…
Esto es cosa del segundo disco. En el primero suele haber canciones de distintas épocas, hay mucha diversidad. En este todo pertenece a un mismo tiempo. Le hemos dedicado un año, grabamos en enero de 2009 y hemos ido despacito. Prefiero hacer las cosas bien.

¿Qué canciones son sus favoritas?
Estoy muy contenta con Te ofrecí, porque hicimos dos versiones en el estudio; la primera no nos gustó nada y la cambiamos. Araña también me gusta, tiene un valor especial. Y Tus flores fue un experimento total.

¿Hay alguna letra que le toque la fibra sensible?

El final de Te ofrecí es como un mantra, aún me emociona. Es bastante personal.

Ha colaborado en el nuevo álbum de Bunbury, ¿qué tal fue?

Me lo pidió él y no lo dudé demasiado a la hora de decirle que sí; me gusta el hecho de que me llamen para cantar. Además, me despertaba una curiosidad especial. En el trayecto hacia el estudio, que está en Girona, casi me doy la vuelta, pero luego fui, canté tres canciones y fue muy bien. Ver como trabaja otra gente es interesante.

¿Le gusta que su música sea etiquetada como terapéutica?
Bueno, será para alguna gente, a otra les parece un abrasivo. En realidad todo va en los humos de cada uno; cuando estás bajo, escuchas las cosas que te apetecen, y mis temas son muy de relaciones y temas personales. Pero no pretendo ser terapéutica. Y eso que las etiquetas me gustan, me divierten, que cada uno ponga las que quiera…

Eso en cuanto a los demás pero, ¿qué hay de usted?
Yo utilizo la música de otros. Como la de Leonard Cohen, estuve en uno de sus últimos conciertos y aún no soy capaz de procesar aquella barbaridad.

Lo que ya ha pasado en Internet no tiene vuelta atrás y la Ley es ahora es una medida paliativa¿Está al tanto de la famosa Ley Sinde?
Creo que llega tarde. Lo que ya ha pasado en Internet no tiene vuelta atrás y esto es ahora es una medida paliativa para los que ya estaban enfermos. A mí, para bien o para mal, lo de la venta de copias no me afecta. Pero también está la otra parte: hay un punto de saturación, ya se ha acabado eso de currártelo para encontrar ciertos discos…

¿Cuál es el último que se ha comprado?
Es que yo no compro muchos cedés, suelo ir a por vinilos al mercadillo de la plaza del 2 de mayo de Madrid, entre otros sitios. Hace poco compré uno de Billie Holiday.

¿Le da para ir a conciertos?
Sí, ayer mismo estuve en uno de Fernandez Mirón en el que cantaron a capella.

BIO. Miren Iza nació en Irún en 1979. Lleva seis años viviendo en Madrid. Antes de cantar en Tulsa formó parte del grupo de Electrobikinis. Le apasiona "leer y estar con sus colegas". Ha colaborado en el último disco de Bunbury, Las consecuencias.

Puedes seguirme en Twitter: @MirenM