Barack Obama
El presidente de EEUU, Barack Obama, participa en una actividad benéfica, en Washington D.C. Aude Guerrucci / EFE

El presidente de los EE UU, Barack Obama, puede celebrar el miércoles un primer aniversario en la Casa Blanca bastante amargo.  Este martes los demócratas se jugarán su "supermayoría" en el Senado, necesaria para aprobar la reforma del sistema de salud, tras conocer que el presidente es uno de los peor valorados de la historia del país tras su primer año de mandato, según las encuestas.

Muchas iniciativas legales van a depender de un solo voto en el Senado de EE UUEl partido Demócrata afronta este martes una elección en Massachussetts que será vital para uno de los pilares de la política reformista del presidente: el sistema sanitario. Este comicio especial ha sido convocada para llenar la vacante provocada por el fallecimiento del senador Ted Kennedy. De su resultado depende la mayoría de los 60 votos que los demócratas necesitan para neutralizar las maniobras dilatorias y el archivo de la reforma que pretenden los republicanos.

La pérdida de esa mayoría en el Senado, de 100 miembros, ocurriría si el ganador es el republicano Scott Brown, que se enfrenta a la demócrata Martha Coakley y, según las encuestas, vencerá con una diferencia de entre cinco y diez puntos porcentuales.

"Muchas iniciativas legales van a depender de un solo voto en el Senado de EE UU", dijo Obama, consciente de que la reforma y otras de sus promesas electorales podrían quedar trabadas si ocurra la derrota de Coakley.  "Cada voto vale, cada voto vale. Lo necesitamos este martes", añadió Obama en la propaganda electoral demócrata que le muestra junto a Coakley, fiscal general del estado.

Históricamente, las elecciones especiales tienen escasa convocatoria entre los votantes, pero en esta ocasión tanto republicanos como demócratas dijeron que la concurrencia será alta por lo mucho que está en juego.

El presidente peor valorado

El comicio llega en un momento delicado en el que parece comprobado que Obama ha perdido parte de la alta popularidad que le llevó a arrasar en las elecciones de noviembre de 2008. Su aprobación ronda el 50 por ciento, entre uno de los mandatarios norteamericanos peor valorados tras un año en la Casa Blanca, según una encuesta difundida este lunes por la cadena CBS. En un año, este apoyo ha bajado doce puntos. Sólo Ronald Reagan, de los últimos nueve presidentes, presentaba peores datos.

Los estadounidenses ven como un presidente cumplidor, en generalA grandes rasgos, los estadounidenses perciben que Obama ha dedicado demasiados esfuerzos a los bancos, a pesar de sus medidas para recuperar el dinero, y no tantos al ciudadano de a pie. Al menos, Obama recibe buenas valoraciones en lo que a su política económica se refiere, ya que el 39 por ciento considera que sus iniciativas han repercutido positivamente en la situación global estadounidense, frente a un 25 por ciento que señala que sus medidas han empeorado la economía.

En cuanto a la reforma sanitaria, uno de los principales caballos de batalla del mandatario, la sociedad está dividida tanto como los congresistas, ya que aunque un 41 por ciento cree que la aprobación de una revisión servirá para que el sistema mejore, un 35 por ciento opina lo contrario.

EE UU no es ni más ni menos seguro con ObamaMás desapercibidas pasan, en cambio, las políticas de Obama para prevenir el terrorismo. Un 41 por ciento de los encuestados considera que Estados Unidos no es ni más ni menos seguro que antes de su llegada a la Casa Blanca. En este sentido, un 28 por ciento ve al país más seguro y un 22 por ciento responde que el riesgo es mayor.

El sondeo elaborado entre el 14 y el 17 de enero y divulgado por la CBS también revela que Obama es visto, en general, como un presidente cumplidor y 19 por ciento señala que ha llevado a cabo todas o la inmensa mayoría de las promesas electorales que planteó. Un 43 por ciento indica que ha realizado algunas de ellas, mientras que un 32 por ciento destaca que no ha concretado prácticamente ninguna.