El Independence of the Seas
El Independence of the Seas, de la compañía de cruceros Royal Caribbean International. Wikimedia Commons

Continuar o no con el programa de sus vacaciones. Fue la decisión que debieron tomar los 3.100 pasajeros del Independence of the Seas a su llegada este viernes a las playas caribeñas de Labedee, a unos 100 kilómetros del epicentro del terremoto de Haití, que ha dejado tras de sí al menos un centenar de miles de muertos.

Algunos pasajeros temían que los habitantes de la isla les asaltaran, en su desesperación por la falta de agua y comida Ajenos al clima de devastación y desolación que vive la población del lugar, los responsables del crucero optaron por continuar con su agenda, según publica este lunes el diario británico The Guardian.

Mientras algunos no quisieron salir del barco por respeto a las víctimas del seísmo, muchos otros no pudieron resistirse a la tentación de tomar un cocktail en una hamaca junto al mar, disfrutar de una barbacoa o realizar deportes acuáticos.

Ayuda humanitaria

Otros, según explica el rotativo, continuaron en el interior no por una cuestión de conciencia, sino por temor a que los habitantes de la isla, en su desesperación por la falta de agua y comida, les asaltaran en busca de víveres.

Según han explicado sus directivos en un comunicado, la compañía de cruceros Royal Caribbean International continuará incluyendo a la isla en su itinerario y “dedicará el cien por cien de lo conseguido del tour a Labadee a la reconstrucción de Puerto Príncipe”. Asimismo, los cruceros aprovecharán sus viajes a Haití para el envío de ayuda humanitaria, según han asegurado los responsables de la compañía.