Reloj del Juicio Final
El Reloj del Juicio Final es una iniciativa científica en vigor desde 1947. AGENCIAS

A pesar de la visión negativa de muchas personas sobre el mundo de hoy, la realidad es que las cosas parecen ir a mejor. O por lo menos, eso es lo que piensan los científicos responsables del Reloj del Juicio Final, una iniciativa vigente desde el año 1947 y que viene a predecir el final de la Humanidad, y que el pasado jueves se retrasó un minuto.

La colaboración acordada por Estados Unidos y China en noviembre del año 2009 para reducir las emisiones de carbono fue la clave

Según las estimaciones de este reloj, tras la nueva actualización faltan seis minutos para la medianoche -que significaría la destrucción total-. Un consejo de prestigiosos científicos, entre los que se incluyen varios Premios Nobel -Stephen Hawking es uno de los patrocinadores de esta iniciativa- han decidido atrasar la manecilla debido a los "signos positivos" de este último año.

En concreto, el 'Boletín de los Científicos Atómicos' recuerda que la primera señal se produjo el pasado 1 de abril, cuando las negociaciones entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, culminaron en un acuerdo para reducir el armamento nuclear de ambos países.

Asimismo, asevera que la colaboración acordada por Estados Unidos y China en noviembre del año 2009 para reducir las emisiones de carbono fue "la clave" para los avances contra el cambio climático. "Sin el esfuerzo de los dos mayores emisores de gases invernadero, el acuerdo en la cumbre de Copenhague habría sido impensable", explica la organización.

Un guardián de la Guerra Fría

El Reloj del Juicio Final comenzó a funcionar en el año 1947 con las manecillas señalando las 23.53 horas (a falta de siete minutos). El momento más crítico de este reloj se produjo en el año 1953, en el peor momento de la 'Guerra Fría' entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Por el contrario, cuando la Humanidad alcanzó su 'tope' fue en el año 1991, (23.43 horas), coincidiendo con la firma de Estados Unidos y Rusia del Tratado Estratégico de Reducción de Armamento.