El portavoz de Inmigración del Partido Popular (PP) en el Congreso, Rafael Hernando, aseguró, respecto a la población inmigrante ilegal que reside en España, "que hay un grupo muy importante que no tendría que estar" en este país y afirmó, en relación con la iniciativa de la localidad catalana de Vic de no empadronar a inmigrantes no regulares que "no es un problema de xenofobia sino básicamente de liquidez".

No es un problema de xenofobia, sino de liquidezEn una entrevista en Telemadrid, aseguró que solucionar esta situación es una "responsabilidad del Gobierno" e indicó aunque le parece una decisión "absolutamente ilegal" de acuerdo a la recién reformada Ley de Extranjería, afirmó que entiende que haya ayuntamientos que se vean "agobiados por la presión de la inmigración" y recordó que esta misma ley contempla la obligación de "expulsar a estas personas y devolverlas a sus países".

En concreto, denuncia la "falta de solidaridad" entre Administraciones ya que, a su juicio, se trata de un proceso en el que "uno es el que da los papeles" -Gobierno central- y "otro el que paga las facturas" -ayuntamientos-, y eso, apostilló, "no puede ser".

Véngase aquí, quédese como ilegal, si resiste, le dan papeles

"No se puede seguir con un sistema que lo que dice es: Véngase usted ilegalmente, pase por el aeropuerto con el visado de turista y luego quédese aquí que aunque esté ilegal, no se preocupe, porque al cabo de un tiempo si resiste aquí, a usted le dan los papeles", explicó.

"Hay mucha gente harta"

Por otro lado, preguntado por el supuesto crecimiento que se está dando en España de plataformas con rasgos xenófobos, Hernando estimó que si están creciendo electoralmente "es porque hay mucha gente que está harta de lo que están haciendo algunas formaciones políticas".

"Somos el paraíso de las mafias que trafican con personas ilegales de toda la Unión Europea (UE) y lo seguiremos siendo hasta que -el Gobierno- no se den cuenta de que hay que cambiar las cosas", indicó Hernando, al tiempo que añadió que lo que hay que hacer es "romper el efecto llamada del reglamento de extranjería que regula el arraigo", situación que, a su parecer, "favorece a la gente y, por el simple hecho de estar en España, adquiere los papeles de forma automática".

Por último, aseguró que la llegada de inmigrantes tiene que estar vinculada al empleo "que es lo que favorece la integración y eso, desgraciadamente, es lo que no ha sucedido en los últimos años". En cuanto a datos, recordó que "en cinco años y medio" se ha pasado de 1.600.000 extranjeros con tarjeta de residencia a 4.700.000.

"En una situación de crisis económica, no tiene sentido seguir regulando a personas" ya que, a su entender, "hay determinadas situaciones en las que España sí necesita" apoyo pero otras no "porque ya hay muchas personas en paro, incluyendo inmigrantes", concluyó.