Una excelente opción son los fresales. Los hay que crecen a ras del suelo y los hay trepadores, y en primavera mostrarán hermosas florecillas blancas que, cuando el calor apriete, se convertirán en jugosas fresas. No necesitan grandes cuidados: un riego adecuado, pulverizaciones, buen drenaje y luz.  También se pueden tener en macetas frambuesos, arándanos y grosellas.