Jude Law
Jude Law presenta en Madrid 'Sherlock Holmes'. JORGE PARÍS

Le basta con mirarte, coger un vaso de agua y darle un sorbo para, con tres gestos, entender su éxito: es guapo, refinado, encantador y además habla por los codos. Eso sí, Jude Law no se levanta ni al saludar ni al despedirse. ¿Será, además de perfecto, bajito?

Creíamos que el Doctor Watson era feo y regordete y nos encontramos con usted...
No sabía mucho del personaje antes de empezar el proyecto, pero por las películas y las series de televisión también me lo imaginaba así. Fue al leer los libros y el guión cuando descubrí que no era en absoluto como pensábamos.

¿Cómo es, entonces su papel?
Creo que es el personaje con el que el público más se va a identificar: en los libros, hasta era el narrador. La historia transcurre a finales del siglo XIX y Watson es médico, por lo que evidentemente es alguien muy correcto y con un aspecto impecable, pero por dentro es bastante áspero y duro. Antes de empezar la historia ha estado combatiendo en la guerra en Afganistán, ha visto mucha sangre y ha pisado mucha mierda.

Y, además, es un intelectual...
Simboliza un momento muy especial de la historia: transcurre en un mundo en plena revolución científica, donde cada día hay un nuevo descubrimiento, pero al mismo tiempo habitan en la vieja Inglaterra. Watson simboliza también eso, aunque en el fondo lo que más me gusta de él es lo buen amigo que es de Sherlock Holmes.

Tanto, que casi parecen un matrimonio.
Es verdad: viven un amor... platónico. La película pretende ser espectacular y excitante, pero también desarrollar la amistad entre dos hombres. No era fácil: no son héroes perfectos, sino que están llenos de problemas. Uno pierde dinero apostando, otro abusa de ciertas sustancias y se emborracha... Esas personalidades tan curiosas y a la vez tan familiares, les permitió desarrollar una relación muy graciosa. Y ya metidos en faena, ¿por qué no añadir bromas que parodien el matrimonio? Se regañan por dejar el fuego encendido, o por la escasa higiene. Tienen celos. Pero no le des importancia: viven juntos pero son amigos, como dos estudiantes que comparten piso y lo pasan bien.

¿Cómo le llegó el papel?
Guy Ritchie se puso en contacto conmigo y, con él dirigiendo y Robert Downey Jr. como Sherlock Holmes, sabía que saldría algo muy fresco. También me gustó mucho descubrir a ese otro Watson: no era ni atolondrado ni torpón, sino que a veces hasta pensaba más rápido que Holmes y, desde luego, sabía pelear muy bien.

¿Les gustará a los aficionados más clásicos esta versión?
Mentiría si negara que la idea original del estudio es acercar a estos personajes, que siempre han sido tan populares, a un nuevo público más juvenil. Para lograrlo, hemos intentado transmitir a Sherlock Holmes mucho vigor, frescura, energía... Queríamos revitalizarlo. Pero también ha habido un enorme cuidado en respetar la verdad que esconden los libros. No podíamos decepcionar a los millones de seguidores, incluso de especialistas, que sienten por las aventuras de Holmes y Watson un fervor casi religioso. Sin ir más lejos, reconocerán algunos de los diálogos, que proceden directamente de las páginas de Conan Doyle, y hasta hemos consultado a expertos para introducir algunas referencias que gustarán mucho a los fanáticos.

Hay días en los que mi vida me entusiasma y soy bastante Watson, pero a veces me deprimo y me vuelvo más Holmes

Acostumbrado a encarnar personajes refinados, ¿cómo llevó tanta escena de acción?
Quería participar en una película de aventuras, veloz, acelerada, enérgica, y eso pesó mucho en la decisión. También que el director, basado en algunos episodios de las novelas, quisiera mostrar sangre, violencia y peleas, y que pensara en Robert Downey Jr. y en mí para ver cómo las desarrollaba. Este Sherlock Holmes está encarnado por un actor que lleva mucho tiempo haciendo artes marciales, y es divertido que eso aparezca en la pantalla. Respecto a mi personaje... digamos que está acostumbrado a pelear en la calle, a agarrar cualquier cosa y pegarle con ella a alguien en la cabeza. Eso sí, tuve que sacar mi lado más visceral.

¿Y el compartir protagonismo con Robert Downey Jr.?
El día que llegas al plató y empiezas a rodar es parecido a volver a vivir tu primera cita: te presentan al otro protagonista y, si no lo conoces, te sientes un poco ridículo. Pero con Robert hubo bastante suerte, conectamos en el acto y eso le vino muy bien a la cinta. Charlamos mucho, nos reímos un montón y esa buena relación contribuyó al drama doméstico que se cuenta en el filme.

En su vida personal, ¿tiene más del dejado Holmes o del cuidadísimo Watson?
El éxito de esta pareja, después de tanto tiempo, es que todos tenemos un poco de ellos. Hay días en los que mi vida me entusiasma y soy bastante Watson, pero también hay días en los que me deprime y me vuelvo más parecido a Holmes. Como a todos, ¿no?

De Londres a París, por Madrid

Además de protagonizar películas y campañas publicitarias, Jude Law ha de promocionar sus películas. El actor amaneció este miércoles en su casa de Londres y aterrizó en Madrid al mediodía. La lluvia y los atascos retrasaron su llegada al Hotel Palace, donde se entrevistó con la prensa y comió algo antes de dirigirse a los cines Kinépolis, donde acudieron dos mil quinientas personas a la premiere.

Después, pocos excesos: este jueves al mediodía tiene rueda de prensa y, más tarde, abundantes entrevistas televisivas. Nada más terminar, vuelta a Barajas para seguir con la gira en París.