Avatar
Un cartel de Avatar, de James Cameron. Fox

La organización Comunistas de San Petersburgo ha exigido el arresto del cineasta canadiense James Cameron, al que acusan de haber robado ideas de la ciencia ficción soviética para su película Avatar.

Consideramos que 'Avatar' es un robo elemental de la propiedad intelectual socialista, de la ciencia ficción soviética

"Consideramos que Avatar es un robo elemental, una apropiación de la propiedad intelectual socialista, de la colección de libros y películas de la ciencia ficción soviética. En cualquier país semejantes actos están contemplados en el código penal", señala la organización en un comunicado difundido en su página de internet.

Exigen que la fiscalía rusa dicte una orden internacional de captura contra Cameron, "quien se ha apropiado de todos los héroes, ideas y, en general, de toda la vida en Pandora [planeta que figura en diversos libros de ciencia ficción y en el que Cameron sitúa su película] y se la 'regaló' a un robot paracaidista loco".

"Es un plan de Obama"

"La película de Cameron forma parte del plan de la Administración (del presidente Barack) Obama para mejorar la imagen del país, ensombrecida en tiempos de (George W.) Bush, y presentarlo como el Tío Sam bueno" por su preocupación por el medioambiente, señalan.

Los adolescentes se asustan al ver esas caras azules, fruto de la imaginación enfermiza de Cameron

La organización reclama que el cineasta sea detenido no sólo en el primer aeropuerto ruso que pise, sino en cualquier país del mundo que pertenezca a la Interpol.

Pero los comunistas no sólo le acusan de haber robado todo un planeta de los libros soviéticos, sino también de que su película ejerce una influencia negativa sobre los niños.

Según Liubov Kalashnitsina, secretaria del comité de la región de Kirov, "los adolescentes se asustan al ver esas caras azules, fruto de la imaginación enfermiza de Cameron, no pueden dormir por las noches, no descansan y en consecuencia ponen nerviosos a sus padres".

"Entre rejas y no en los Oscar"

"El arte debería aportar belleza y no un horror azul e imágenes de la disección de personas en las mesas de operaciones de los OTAN-fascistas. Camerón debe estar entre rejas y no en la ceremonia de los Oscar", afirma.

La organizaciónComunistas de San Petersburgo y de la región de Leningrado, que agrupa a unos 500 miembros y es conocida por sus chocantes declaraciones, expresó también su indignación en 2008 por la proyección en Rusia de la película de Steven Spielberg Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008).

Según declararon entonces, esa película tenía como objetivo "denigrar a los comunistas soviéticos, engendrar una nueva ola de antisovietismo y crear entre la juventud actual un concepto tergiversado de la política exterior de la URSS de los años cincuenta del siglo XX".