El primer ministro de Irlanda del Norte, Peter Robinson, anunció este lunes que dejará temporalmente el cargo mientras se investiga el escándalo sobre el dinero que su esposa Iris entregó a un ex amante para sus negocios.

Robinson había recibido este mismo lunes el "apoyo incondicional" de su partido para permanecer en el cargo

Robinson dijo que dejará el cargo durante seis semanas y designó a la ministra de Empresas, Arlene Foster, para ocupar el puesto de forma interina.

El premier ha decidido apartarse pese a que el Partido Unionista Demócrata (DUP) había decidido respaldarlo este lunes. "Se ha acordado unánimemente que, a pesar de los intentos realizados por los elementos de la prensa y nuestros oponentes políticos para obligar (...), a Peter Robinson a dimitir como líder del partido, le ofrecemos nuestro apoyo incondicional y nuestro deseo de que permanezca en su puesto como líder del Partido Unionista Demócrata (DUP)", afirmó el número dos del DUP, Nigel Dodds, quien compareció junto al histórico líder del partido y ex ministro principal Ian Paisley.

La ley permite al ministro principal de Irlanda del Norte dejar sus funciones durante un máximo de seis semanas (en este caso sería hasta el 22 de febrero), tras lo cual los eventuales cambios que se produzcan deben ser ratificados por la Asamblea norirlandesa.

En el ojo del huracán

El anuncio de la renuncia temporal de Robinson fue realizado por el portavoz de la Asamblea norirlandesa, William Hay, y se produjo tras una semana de controversia política por un escándalo con tintes políticos y sexuales que ha sacudido a la provincia del Ulster.

Iris Robinson consiguió a su amante un préstamo de 55.000 euros de dos empresarios del sector inmobiliario

Un reportaje de la cadena de televisión BBC reveló que su esposa, aprovechando sus influencias, ayudó a un amante 39 años menor que ella a montar un café en Belfast con fondos conseguidos de unos empresarios.

El líder del DUP admitió que su mujer había intentado suicidarse, avergonzada de su aventura extraconyugal, y que él la había perdonado, pero no aclaró qué grado de conocimiento tuvo del tráfico de influencias que organizó su esposa. Este es el elemento clave que ha de aclarar el ministro principal, según la oposición, que argumenta que, si Robinson supo de las actividades de su esposa y no las denunció, debe dimitir.

Pareja conservadora

Iris Robinson, quien al igual que su marido es conservadora en temas sociales (rechaza, por ejemplo, la igualdad de derechos para los gays), también admitió su relación con el joven y dijo que comenzó cuando le consolaba por la muerte de su padre, un conocido suyo.

Además de mantener una relación sentimental, el reportaje de la BBC reveló que Iris Robinson consiguió a su amante un préstamo de 55.000 euros de dos empresarios del sector inmobiliario para abrir su negocio y que, cuando la relación terminó, le pidió que le devolviera parte de la cantidad conseguida.

El mes pasado, Iris Robinson informó de que abandonaba la política por razones de salud y, tras destaparse el escándalo, dimitió de sus cargos en el Parlamento y la Asamblea norirlandesa.