Planta resistente a cambios de temperatura
La Arabidopsis thaliana, planta sobre la que se ha elaborado el estudio. Arabidopsis thaliana WIKIPEDIA

Las plantas no sólo 'sienten' el ascenso de la temperatura sino que también pueden coordinar una respuesta adecuada al activar cientos de genes y desactivar otros y todo ello gracias a la forma en la que está empaquetado su ADN, según un estudio del Centro John Innes del Reino Unido que ha sido publicado este mes en la revista 'Cell'.

Los autores señalan que los descubrimientos podrían ayudar a explicar cómo responderán las plantas ante el cambio climático y ofrece a los investigadores nuevas vías para crear mejores cultivos que resistan el estrés de las altas temperaturas.

Según explica Philip Wigge, responsable del estudio, en relación a los miles de genes que se activan de forma diferenciada bajo condiciones más frías o calientes, "hemos desvelado un regulador maestro del transcriptoma de la temperatura".

Los científicos estudiaron la planta modelo 'Arabidopsis thaliana' para mostrar que un ingrediente clave de la sensibilidad de las plantas a la temperatura es una proteína histona especializada denominada H2A.Z, que envuelve el ADN en una estructura más compacta conocida como nucleosoma. A medida que las temperaturas se elevan, las histonas H2A.Z permiten al ADN que se desenrede progresivamente, dejando a los nucleosomas descomprimirse.

Cuando hace más calor el ADN se desempaqueta, lo que permite a algunos genes activarse y desactiva otros. Aunque los investigadores no están aún seguros de cómo se produce todo esto, Wigge sospecha que la estructura del nucleosoma alterada proporciona acceso a los lugares del ADN donde los activadores de algunos genes pueden unirse con represores de otros.

Según los investigadores, este nuevo conocimiento sobre la sensibilidad de las plantas a la temperatura podría ser crítico para cultivar cosechas más resistentes. Los autores esperan estudiar el papel de estas histonas H2A.Z en un modelo de planta que está muy próximo a las de los cultivos.

"Nos gustaría modificar una planta en la que controlar las histonas en tejidos particulares para 'cegarlas' de forma selectiva ante diferentes temperaturas. Obviamente no podemos hacer una planta a prueba de temperatura pero hay un amplio campo para desarrollar cosechas más resistentes a las altas temperaturas que vamos a sufrir de forma creciente", concluye Wigges.