Denuncia que fue despedida por estar embarazada.
Paloma quiere que le reconozcan el despido improcedente. JORGE PARÍS

Un bebé no siempre viene con un pan debajo del brazo. Éste es el caso de Paloma Ramos, una madrileña de 41 años que el pasado 22 de diciembre –el día del sorteo de la lotería de Navidad–, le comunicaron que había perdido su trabajo como profesora de la Escuela Técnica de Enseñanzas Especializadas de Madrid (del grupo Enprosa).

Su contrato no es indefinido y como no ha dado la talla, se ha decidido que no siga La empresa decidió despedirla porque no había cumplido "satisfactoriamente" los tres meses del periodo de prueba de su contrato, explicó a este diario Soledad Guerrero, la abogada que se encarga de las gestiones de la Escuela Técnica. "Su contrato no es indefinido y como no ha dado la talla, el claustro de profesores ha decidido que no siga de docente", explicó Soledad a este diario.

Esta joven lleva tres años trabajando de forma temporal en las distintas escuelas del grupo (Enprosa) dando clases de Educación Infantil. Paloma denunció a 20 minutos que su cese es consecuencia de su embarazo. "Llevo trabajando con este grupo de empresas como profesora desde 2006 –casi de forma continua–y nunca me han dicho que no doy la talla para hacer mi trabajo. Ahora que estoy embarazada de gemelos me despiden, parece que las cosas han cambiado radicalmente", explica mientras mouestra los papeles que acreditan su historia.

Paloma ya ha puesto el caso en manos de su abogado, que ha denunciado a la empresa por despido improcedente. El letrado explica que aunque su defendida no tuviera contrato indefinido comotal, el hecho de llevar desde 2006 trabajando con estas empresas educativas del mismo grupo es suficiente para anular la fase de prueba de un contrato temporal. "Sería como un contrato fijo discontinuo", explicó.

Este diario intentó ponerse en contacto con responsables del claustro del centro educativo, pero éstos no quisieron hacer declaraciones.

Paloma lamenta haber perdido un trabajo que le encantaba y para el que estaba capacitada, cuenta. Pese a que está embarazada, da gracias a Dios porque su familia no está pasando calamidades. "Habrá que apretarse el cinturón. Pero como todas las familias que tienen dos hijos pequeños y una hipoteca", explica.

Nunca ha cobrado sus vacaciones

Paloma lleva trabajando para este grupo de empresas desde mayo de 2006. Desde entonces le han ido haciendo contratos temporales hasta la fecha. Eso sí, "en vacaciones la empresa no me renovaba para ahorrarse esos días", cuenta.

 

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