La mujer que empujó y tiró al al suelo al papa Benedicto XVI en la basílica de San Pedro del Vaticano durante la Misa del Gallo, Susanna Maiolo, de 25 años, ha asegurado que "no quería hacer" daño al Pontífice.

"No quería hacer daño al Santo Padre", aseguró Maiolo a los médicos que la atendieron tras ser ingresada en el departamento de psiquiatría de hospital Santo Spirito, de Roma, cercano al Vaticano, según informaron medios italianos.

Según estas fuentes, los médicos que la trataron aseguraron que se trata de una persona con "problemas psíquicos", con un "pensamiento inestable", que fue lo que la llevó a intentar en dos ocasiones (en la Nochebuena de 2008 y la de este año) a acercarse al Pontífice.

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, ha asegurado que no sabe si se tomarán acciones judiciales contra la mujer

Tras un primer reconocimiento en el hospital, la mujer que tiene la nacionalidad suiza y la italiana ha sido trasladada a un centro especializado en psiquiatría de las afueras de Roma, que no ha sido desvelado. Susanna Maiolo vino expresamente desde Suiza, donde vive, hasta Roma para participar en la Misa del Gallo, lo mismo, según las fuentes, que hizo en 2008.

Este suceso, que ha puesto sobre la mesa el problema de la seguridad del Papa, en el Vaticano se ha intentado minimizar, aunque, según dijeron fuentes vaticanas, "existe preocupación", ya que al Papa le gusta estar con la gente y es imposible garantizar al cien por cien su seguridad.

También, teniendo en cuenta que tiene ya casi 83 años, gestos como este, en el que el Papa fue empujado y arrojado al suelo, pueden ocasionarle graves problemas de salud, ya que, añadieron, también se pudo haber roto una pierna -como el cardenal Roger Etchegaray, de 87 años, que le acompañaba en ese momento-o cualquier otra parte del cuerpo.

Benedicto XVI dijo que "el único que da sentido a la vida de los hombres, actualmente desorientadas y despistadas", es Jesucristo

El presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal arzobispo de Génova, Angelo Bagnasco, intentó quitar hierro al caso y dijo que lo ocurrido la Nochebuena en la basílica de San Pedro fue simplemente "el intento de una señora de saludar al Papa".

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, ha asegurado que no sabe si se tomarán acciones judiciales contra la mujer. El jesuita precisó que "la justicia de la Santa Sede es normalmente muy benévola".

El incidente, cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo, se produjo cuando el Papa presidía la procesión que desde la puerta principal de la basílica se dirigía hacia el Altar Mayor para oficiar la Misa del Gallo. Maiolo saltó una de las vallas con las que se crea un pasillo en el interior de la basílica para que pase el Papa y a pesar de la intervención de la seguridad vaticana logró llegar hasta Benedicto XVI y a agarrarle el palio, haciéndole perder el equilibrio y cayendo al suelo.

Benedicto XVI dijo este sábado que "el único que da sentido a la vida de los hombres, actualmente desorientadas y despistadas", es Jesucristo, "cuyo nacimiento supuso una nueva civilización, la del amor, que no se rinde ante el mal y la violencia y destruye las barreras entre los hombres".