Arturo Valls
El presentador y actor Arturo Valls. CUATRO

Once jugadores, como un equipo de fútbol. Arturo Valls cambia el cinco por el cuatro en su camiseta para liderar Vaya tropa, la adaptación de ¡Vaya semanita! (ETB), en la que se parodiarán los tópicos de la sociedad.

Soy poco amigo de las fórmulas, no suelen funcionar¿Qué tiene Arturo Valls en la cabeza?
(Risas) De todo menos caspa: a mi chica, a mi bebé y al nuevo programa, por ese orden.

En la promoción del programa no llega a quedarse en pelotas. ¿No daba la talla?
(Risas). No, además hacía mucho frío en la grabación y la talla encoge todavía más. Para salir con un cacahuete... como que no.

¿Es verdad que conoció a sus compañeros cuando estaban en pelotas?
Totalmente. Cuando llegué al plató, el primer día, ellos estaban ensayando la promoción... en pelotas. Ves a la gente sin tapujos.

¿Hay fórmula mágica para el humor en televisión?
Soy poco amigo de las fórmulas, no suelen funcionar. Hay que conseguir que la gente se sienta identificada, mi ejemplo cercano es Camera café: todo el mundo tenía un Jesús Quesada en su vida.

Arrancarle la sonrisa a alguien en tiempos de crisis es complicado¿La comedia es el género televisivo más complicado?
Eso dicen, pero creo que es un poco tópico. Hacer GH también es difícil porque es a veces un género gastado y controvertido. Obviamente, es cierto que arrancarle la sonrisa a alguien en tiempos de crisis es complicado.

¿En qué se diferencia Vaya tropa de espacios similares?
El toque diferencial lo pone la retranca, ese puntito cabroncete que tiene el equipo de ¡Vaya semanita!

¿Ha visto el formato original?
Sí, me sorprendió el tono atrevido. Me gusta el gamberrismo.

Hay mucha tontería, ganas de crispar y de buscar la mínima excusa para meternos con el del lado opuestoEl humor puede levantar sarpullidos como pasó con Wyoming. Las gracias pegadas a la actualidad, ¿no se digieren bien?
Creo que hay mucha tontería, ganas de crispar y de buscar la mínima excusa para meternos con el del lado opuesto. Hace falta más tranquilidad y tomarnos menos en serio las cosas.

¿Cómo le sentó que retirasen Fibrilando?
Bastante mal. Tanto Camera como Fibrilando eran series que todavía estaban muy vivas. A nivel programación, Camera café se maltrató mucho. La fidelidad se termina perdiendo y es una pena porque había talento.

¿Era el graciosillo de clase?
Siempre he sido el segundo más gracioso y más guapo. El segundo plano me ha gustado siempre, porque exige menos presión, ese rol no me ha atraído nunca.

BIO: Nació en Valencia en 1975. Sus trabajos más relevantes en la pequeña pantalla son CQC, con el que debutó, y Camera café

* Vaya Tropa se estrena en Cuatro, el domingo (21.30 h)