Más allá de la marginalidad
Luc y Jean-Pierre Dardenne presentaron su último trabajo, ganador del primer premio en Cannes. Pablo Elías
Un recién nacido, aparentemente, sólo puede traer consigo un pan debajo del brazo, pero a veces eso no es así, y más si los padres son dos jóvenes inmaduros que no están preparados para esa responsabilidad y que sobreviven en una oscura ciudad. Tales son los dos personajes protagonistas de L’Enfant (El niño), presentada por los hermanos Dardenne a la sección oficial de la Seminci fuera de concurso y ganadora del pasado Festival de Cannes.

De esta manera, ambos cineastas hacen reflexionar a los espectadores sobre las consecuencias que tienen los actos de las personas. Para ello, se plantan la cámara al hombro y muestran la parte más oscura de un joven al que el dinero y las malas artes para ganarlo le llevan a perderlo todo, incluso a sí mismo.

La historia de este largometraje surgió mientras rodaban su anterior trabajo, El hijo, que también se presentó al festival.

Uno de los días de trabajo se cruzaron con una chica que llevaba un carrito de bebé y se preguntaron quién sería el padre y
cuál sería su historia. A partir de ahí, trazaron los personajes de Bruno y Sonia, casi unos adolescentes, que acaban de tener un bebé.

Responsabilidad

La falta de responsabilidad de Bruno, que no quiere tener un trabajo fijo porque
para él eso es «de pringaos» y el amor de Sonia por su hijo, al que siempre lleva en brazos, chocan cuando él decide ganar un dinero fácil poniendo en venta al pequeño. A partir de ahí, ni el dinero que consigue en sus robos ni el amor que siente por su novia lo salvarán del desastre.

Menos experimental, este nuevo trabajo es más fácil que algunas de sus películas anteriores y marca un estilo diferente. Destaca el hecho de que el espectador se adentra en el ritmo narrativo y físico de la película a través de los movimientos de cámara que siguen a cada uno de los personajes y que corren y suben escaleras con ellos.

En resumen, un reto para todo aquel que no sea seguidor de la cinematografía de los realizadores belgas y un nuevo punto de vista para los  aficionados más expertos.

* L’Enfant. Jean-Pierre y Luc Dardenne.

Teatro Calderón, hoy a las 22 horas. Roxy A, mañana, a las 12 y a las 19.30 horas.

Jean-Pierre y Luc Dardenne

«Nos atrae mostrar la soledad de la gente»

L’Enfant narra la vida de dos adolescentes que tienen que buscarse la vida en un barrio marginal.

¿Por qué presentan protagonistas tan jóvenes?

(Jean-Pierre). Teníamos ganas de contarlo. Es algo afectivo. Nos interesa porque es una edad de cambio, de evolución, en la que uno se describe a sí mismo.

¿Creen que esta película es un cambio en su trayectoria?

(Luc). Es verdad que es un poco distinta, porque los protagonistas son dos. Esto nos ha obligado a abrir el plano
para mostrar la evolución de ambos.

Al principio se decantaban más por mostrar problemas sociales, ahora, ¿es más importante lo humano?

(Luc). Tenemos un interés moral y humano, sobre todo nos atraen los cambios. Nos interesa mostrar a la gente solitaria. La que está sola y debe fijar un vínculo con alguien para enseñar quién es.

Con tantos premios, no tendrán problemas de financiación.

(Jean-Pierre). Es cierto que la dificultad se ha reducido. Pero siempre tenemos que vender el guión y la película para conseguir dinero.

Enrique Marqués. «Me ha gustado mucho. Salgo muy sorprendido, porque esperaba que hubiera una ovación final y la gente se ha cortado. Menos mal que ha habido algún lanzado. Es el mejor trabajo de los Dardenne, sin duda».

José Antonio García. «Siguen en su línea, aunque más depurada que en trabajos anteriores. Ésta es menos experimental que la anterior, El hijo. En ella se ve una violencia bastante cortante que te revuelve las tripas. Me ha encantado».

Sergio Fernández. «Me ha gustado mucho. Me ha costado un poco al principio entrar, pero ha estado bien, porque me esperaba una película de cogotes, que es lo que suelen hacer. Es bastante equilibrada aunque ellos son muy extremistas».