Chevrolet Spark
Los motores, aunque son muy pequeños, permiten consumos ajustados sin necesidad de “paquetes aerodinámicos” ni tecnología punta enfocada al ahorro AUTOSCOUT24

Chevrolet ha querido salvar al Spark de la peligrosa calificación de vehículo “low-cost” ya que, a pesar de que el precio es uno de sus mayores atractivos, es más espacioso y ofrece mejor calidad en el interior que los pequeños compactos de cinco puertas de la competencia. Sus motores, sus dimensiones, sus cualidades dinámicas y su precio hacen que sea un vehículo perfectamente válido para el día a día con respuesta a las necesidades más elementales que se puedan plantear a los menos exigentes. Se pone a la venta desde 8.400 euros.

El Spark (nombre que procede de “chispa”, en inglés) es un utilitario de cinco puertas cuyo diseño está basado en el Beat, un prototipo que fue presentado por Chevrolet junto a otros dos concept-cars en el Salón de Nueva York 2007. La marca americana realizó una votación en Internet y durante el propio salón para elegir al que se convertiría en modelo de producción. El Beat salió vencedor tras la participación de 1,9 millones de personas. Poco después, Chevrolet anunciaba la producción de dos nuevos modelos: el Orlando, que empezará a fabricarse en 2010, y el Spark, hoy ya a punto de llegar a los concesionarios europeos.

Diseño

<p>Chevrolet Spark</p>Y ya está aquí. A simple vista el Spark podría pasar por un modelo japonés. Grandes ópticas, pasos de rueda pronunciados, formas angulosas en un conjunto redondeado… la estética es bien conocida en el mercado, pero el Spark tiene algo diferente. Todo depende, como es natural, del presupuesto. Una versión bien equipada del Spark, con llantas de 15”, barras en el techo y detalles como los tiradores de las puertas, los retrovisores o el spoiler del mismo color de la carrocería dejan un acabado sólido y atractivo que puede plantar perfectamente cara a alternativas como el Opel Agila o el Suzuki Splash (sin duda los más parecidos en diseño).

Lo más característico de su silueta, y esto sí que afecta a todas las versiones, son los faros delanteros, que recorren una gran superficie (poco habitual en un coche de este tamaño) desde la parrilla central hasta el comienzo del pilar A. Para conseguir una vista lateral más deportiva, Chevrolet también ha recurrido al viejo truco de camuflar los tiradores de las puertas traseras en el pilar C.

Interior

<p>Chevrolet Spark</p>Dentro de los 3,64 metros que mide el Spark hay espacio (más del que parece) y algunos elementos nuevos que son atractivos y novedosos por su diseño. Para un uso diario de cuatro personas, es un coche recomendable por la comodidad de los asientos (están construidos con una espuma “Durometer” que distribuye el peso del ocupante), por la altura disponible en el interior y por la cantidad de espacios portaobjetos distribuidos por el habitáculo, sobre todo en la parte delantera.

Todo esto se agradece, pero en Chevrolet pensaron que los clientes querrían algo más diferenciador. Sin duda lo más atractivo de su interior es el cuadro de la instrumentación, que ha sido colocado a modo de cajetín en lugar de ir incrustado bajo el salpicadero tras un cristal, como si de una moto se tratase. Sin duda será lo que conquiste a más de uno. Está compuesto de dos indicadores, uno analógico (que muestra el velocímetro y los testigos habituales para controlar la mecánica) y otro digital (donde se muestra la información de viaje, el cuentarrevoluciones, el consumo y la capacidad del depósito). Al circular con las luces conectadas, el dispositivo se ilumina con un color azul bastante llamativo, igual que la mayoría de los botones de la consola central.

Algo que no nos ha gustado demasiado es que en la parte superior de la consola central, casi en el salpicadero, hay un cuadro de información que indica el número de cinturones de seguridad que han sido colocados, pero nada más. Dado que la posición de esa pantalla es buena para la lectura de datos por parte del conductor (no se aleja tanto la vista de la carretera), se podía haber aprovechado para incluir la información sobre el aire acondicionado o la radio, entre otras cosas y mejorar así la seguridad al volante.

En la parte trasera, los respaldos pueden abatirse sin esfuerzo en la clásica configuración 60:40 o también de forma completa. De cualquiera de estas formas, los escasos 170 litros de capacidad del maletero se verán ampliados notablemente cuando el uso sea de dos o tres personas. En su capacidad normal con los asientos desplegados sólo hay espacio para dos maletas tipo “business”.

Motores

<p>Chevrolet Spark</p>La última evidencia de que el Spark es meramente urbano es que Chevrolet comenzará la andadura de este coche con dos motores de gasolina de poca cilindrada. El diesel no está presente en la gama, y tampoco se le espera. Sin embargo, el GLP (la tecnología de gas licuado del petróleo con la que se han venido ya unos cuantos Aveo) llegará a principios de 2010 a los concesionarios, con la misma garantía que las mecánicas iniciales.

Por tanto, las opciones para el Spark son un motor 1.0 de 68 cv y otro 1.2 de 81 cv. Los dos cumplen con la normativa Euro V y no pagarán impuesto de matriculación por tener emisiones inferiores a 120 gr de CO2. Las prestaciones de ambos modelos son muy parecidas, ya que los consumos homologados (4,8 y 5,1litros) y la velocidad máxima (154 y 164 km/h) son muy similares en ambas versiones. Sólo cambia entre ellos la capacidad de aceleración (15,5 frente a 12,1 segundos), lo cual no quiere decir que la sensación al volante cambie mucho.

De hecho, durante la presentación hemos podido conducir ambos motores durante unos 50 km, por ciudad principalmente. Lo más destacable es que los dos motores pueden mover rápidamente el coche desde parado y en marchas cortas, su tacto es siempre suave y apenas llega ruido del motor al interior en una conducción relajada. Las pegas que hemos visto son que algunas marchas no se engranaban con facilidad aunque la posición de la palanca es buena y que el consumo es bajo, pero no el mejor en su categoría. Según los datos de homologación, el consumo en escenarios urbanos es de 6,6 litros en ambos motores.

Equipamiento y precios

<p>Chevrolet Spark</p>Comprarse el Spark de acceso es barato a pesar de que, si incluimos el control de estabilidad y la pintura metalizada, el precio base sube hasta los casi 9.000 euros. Por este dinero habría algunos modelos de la competencia haciéndole sombra, pero en ningún caso son tan espaciosos como éste. Es importante señalar que el control de estabilidad no es de serie en ninguna de las cinco versiones, algo que le ha impedido conseguir la máxima puntuación en los test de seguridad EuroNCAP y que supone un desembolso extra de 250 euros.

Según el motor elegido hay cambios en el diseño exterior, pero no es necesario comprar el 1.2 para tener una decoración exterior completa. Desde el modelo de acceso se incluye el paragolpes del color de la carrocería y el spoiler, que a partir de la versión LS también va del mismo color que el resto del coche (en las inferiores es negro). A partir de la versión 1.0 LS se incluyen los faros antinieblas delanteros, tiradores de las puertas en el mismo color de la carrocería y rejilla cromada. En las versiones LS+ ya se pueden instalar las barras en el techo y en el LT (el tope de gama), el paragolpes deportivo y las llantas de 15”.

Dependiendo del nivel de equipamiento iremos encontrando detalles como el aire acondicionado (que pasa a ser climatizador), los retrovisores eléctricos plegables, el asistente acústico de aparcamiento o la toma de conexión para equipos de audio auxiliares. Como equipamiento extra sólo queda el sistema de navegación, disponible para el modelo LT, y que cuesta unos 600 euros.

Resumen

El Spark no es un coche “low-cost” porque su precio está a bastante distancia de los modelos ultrabaratos que van llegando al mercado. Sin embargo, la calidad también va bastante por delante y su diseño es algo más fresco de lo que se ve en la competencia. Los motores, aunque son muy pequeños, permiten consumos ajustados sin necesidad de “paquetes aerodinámicos” ni tecnología punta enfocada al ahorro. Sólo si se incluyera algo más de equipamiento (como el control de estabilidad en todas las versiones) sería sin duda una opción para no pensársela.