Lo decidió el viernes el Consejo de Ministros. Este trasvase de socorro es a cuenta de un máximo de 60 hectómetros cúbicos de agua para riego previsto por el Gobierno central hasta el próximo mes de septiembre. Según el consejero de la Presidencia, Fernando de la Cierva, el desembalse «es un respiro y no una solución» y sólo «prolonga la agonía de los regantes».