Una carrera ya clásica
. Rebeca Argudo
Los niños corrieron 3.000 metros y los mayores, los habituales 10 kilómetros. Lo importante, como casi siempre, fue participar, y en este caso más que nunca, porque parte de la recaudación de los dorsales era para la fundación Aspace, que ayuda a niños con parálisis cerebral.