José Luis García. Estudiante

«A los pescadores hay que darles subvenciones». «Creo que la huelga  va a ir para largo. Estoy a favor de que se den subvenciones a los pescadores para que no tengan que pagar el aumento de la subida del petróleo. Es normal que salgan a la calle a protestar, aunque nos tengamos que quedar por un tiempo sin comer matrimonios».

Gloria Hernández. Administrativa

«Al final sólo vamos a poder comer verduras». «Sólo nos queda aguantarnos con la decisión de los pescadores de no faenar hasta que el Ministerio de Agricultura y Pesca ponga solución a la subida del gasoil. Igual que la de los transportistas es legítima, aunque al final sólo vamos a poder comer verduras, porque del pollo ya tampoco te puedes fiar».

María Rodríguez. Ama de casa

«Tendremos que comer pescado congelado». «Es lógico que los pescadores luchen por obtener un beneficio económico para paliar la subida del combustible. Así que tendremos que comer pescado congelado y privarnos de los matrimonios y las marineras hasta que resuelvan su conflicto. Aunque ahora ni pollo vamos a poder comer».

José Antonio Talón. Empleado de limpieza

«Los consumidores somos los que pagamos el pato». «Con el tema de la huelga los bares también se han fastidiado y habrán perdido un montón de dinero por no poder servir marineras y matrimonios, sobre todo el fin de semana. Aunque eso sí, al final los consumidores somos los que hemos pagado el pato. Y es que el Gobierno tiene toda la culpa».

Teresa Sánchez. Ama de casa

«Veo muy mal la huelga de los pescadores». «Cada uno tiene que apechugar con las dificultades económicas que tiene. Veo muy mal que los pescadores se pongan en huelga para que les compensen el mayor gasto en gasolina de este año. Mi marido también se desplaza en coche todos los días y por eso no nos vamos a manifestar».

Jesús Rodríguez. Estudiante

«Todos tenemos por qué ponernos en huelga». «Las familias más humildes son las que más se perjudican con la decisión de los pescadores de estar en huelga. Creo que esta medida no soluciona nada, ya que todos tenemos por qué ponernos en huelga también y no lo hacemos. Y encima nos quedamos sin pescado y sin aperitivo».